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Una pareja haciendo batch cooking / Becca Tapert en UNSPLASH

Los secretos del batch cooking: cocinar en una tarde toda la comida de la semana

Una forma de organizarse mucho mejor y apostar por una alimentación más sana y equilibrada

Victoria Herrero
6 min

Quizá lo que menos apetezca un domingo por la tarde es cocinar durante horas en la cocina pudiendo disfrutar del tiempo de ocio. Estar un rato entre los fogones en esos momentos no tiene como objetivo preparar cena para mucha gente, sino practicar lo que conocemos como batch cooking. O, dicho de otro modo, cocinar una tarde para tener la comida de toda la semana más o menos preparada y así no andar corriendo al volver del trabajo. 

Una apuesta no solo por la practicidad (sobre todo cuando no se tiene apenas tiempo entre la rutina diaria para pararse a cocinar algo elaborado), sino también por la alimentación saludable. De esta manera se dejan ya medio hechos platos más sanos para no sucumbir a la tentación de llegar del trabajo a mediodía y con las prisas y la falta de ganas tirar de precocinados. Para todos los que se quieran animar y tener una jornada dominical diferente, estos son los secretos del batch cooking

Planificación previa

Esto del batch cooking, o cocinar por lotes como se podría traducir, no es solo entrar en la despensa y coger los alimentos que uno tenga por la nevera. Algo que no estaría del todo mal ya que de esta manera se evita el desperdicio de comida y se apuesta por las recetas de aprovechamiento. Pero, lo mejor en el caso de este método es planificar previamente qué se va a comer durante esa semana para que el menú de esos días (laborables, sobre todo) se lo más equilibrado y completo nutricionalmente.

Los vegetales son parte esencial del batch cooking / Markus Spiske en UNSPLASH
Los vegetales son parte esencial del batch cooking / Markus Spiske en UNSPLASH

Teniendo todo listo sobre la mesa y con las notas preparadas de lo que se comerá esa semana ya solo queda empezar. En este punto uno no puede olvidarse, mientras se va cocinando, de la perfecta conservación posterior de los alimentos. De esta manera lo mejor es cocinar todo por separado y guardar cada guarnición o plato principal en diferentes recipientes herméticos: pasta, arroz, cremas, pescado o verduras al horno. En la mayoría de los casos, las recetas se podrán congelar para sacarlas cada día. 

Lista de la compra

En la organización previa al encendido de fogones y horno es importante tener una lista de la compra bien pensada donde no falten los principales grupos de alimentos para comer bien y comer sano. Una visita al supermercado que no solo debe guiarse por una dieta, unos gustos culinarios particulares o según la pericia de cada uno a la hora de ponerse el delantal. Lo aconsejable en este caso es apostar por los productos de proximidad y, además, de temporada que son más baratos y están en su punto óptimo de consumo. 

No pueden faltar las sopas o cremas de verdura, tanto frías como calientes según la estación, verduras asadas a modo de guarnición y una parte de hidratos de carbono no solo de pasta y arroz, sino también en raciones de cuscús o quinoa. Otra opción muy saludable y fácil de preparar es hacer algún plato de legumbres y dejarlo listo para congelar y tener una proteína de lo más sana. ¿Y la carne o el pescado? Este último se puede preparar el mismo día de forma sencilla; mientras, la carne se puede incorporar en forma de guisos o como parte de albóndigas o hamburguesas

Todo listo

Pero el batch cooking no es solo dejar listos los platos de principio a final, sino que se pueden adelantar algunas preparaciones para darles el último toque final en el momento previo a comerlas. Así, por ejemplo, se puede dejar zanahoria rallada o huevos cocidos para dar vida a una colorida ensalada de lechuga y tomate que servirá de perfecto entrante. Algo que también se puede hacer con el postre en forma de fruta ya cortada y perfectamente guardada en un recipiente adecuado como pueden ser la sandía o el melón para los días de más calor. 

Y ya que uno está en plena faena, incluso se puede adelantar el desayuno del lunes (que parece que siempre cuesta más). Así, si a uno le gusta empezar el día con un bol de yogur, cereales y frutas puede tener esta ya cortada en la nevera para añadirla por la mañana o bien preparar granola casera. Se hace en el horno con copos de avena, avellanas, azúcar moreno, uvas pasas y miel. Apenas se tardará menos de media hora.