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Colocándose unos alineadores transparentes / Diana Polekhina en UNSPLASH

Los riesgos de usar alineadores dentales comprados por internet

Este tipo de aparatología se comercializa a precios más económicos pero sin las obligatorias condiciones de calidad y salud

Victoria Herrero
7 min

La boca, junto con los dientes, es una de las partes del cuerpo que no debe olvidarse cuando de cuidar la salud se trata. Y para ello, nada de recurrir a remedios caseros, productos o tratamientos milagrosos recomendados en su mayoría en una página de Internet. Lo mejor en estos casos es dejarse aconsejar siempre por los verdaderos profesionales en la materia y acudir a una clínica para solventar cualquier problema dental que se tenga. 

Entre esos tratamientos está el usar un alineador transparente que, como recuerdan en su propia web los odontólogos del equipo de Vela Lasagabaster, se trata de unas férulas hechas a la medida exacta de la boca y los dientes de cada paciente y que sirven para mejorar la sonrisa de esa persona. Sin embargo, estas piezas invisibles no deben comprarse en Internet, mucho más económicas, a tenor de los riesgos que esta práctica poco saludable implica como aseguran desde la Sociedad Española de Ortodoncia (SEDO).

Desconfiando de Internet

El primer riesgo asociado a esa compra tiene que ver con el hecho de que se trata de unos alineadores básicos, con lo cual no son específicos de cada paciente ni se hacen ajustándose a las dimensiones y formas de la boca. A esto se suma el hecho de que tanto el tratamiento como el seguimiento del uso de este sistema odontológico se hace en el propio domicilio y sin que haya una supervisión por parte de un dentista; lo que ya de por sí es un riesgo tanto a nivel funcional como oclusal. 

Esto último se puede traducir en una mala noticia no solo a nivel estético, sino que este tipo de tratamientos comprados al por mayor, en internet y sin las garantías de los profesionales pueden afectar a funciones tan importantes como pueden ser el habla, la masticación, la respiración y hasta la propia deglución de los pacientes que los llevan puestos sobre sus dientes. 

Los riesgos asociados

Además de lo ya comentado, las complicaciones también se presentan en forma de irritaciones en los tejidos blandos como mejillas, labios o lengua debido al roce continuo de este tipo de aparatología dental; además de sensibilidad dental, aparición de molestas llagas o dolores puntuales en algún diente que se haya visto dañado. 

Y es que sin la supervisión oportuna y sin un alineador que sea de calidad, la persona que esté usando un modelo comprado en una página web se arriesga, además, a que con el tiempo los dientes se vayan desgastando por el mal contacto que se establece entre ellos, haya una recesión de las encías, una afectación de la movilidad dentaria, la reabsorción de las raíces de las piezas dentales y, en las situaciones más graves, hasta la pérdida de algunas de las mismas

El tratamiento correcto

Para evitar no solo perder dinero, sino poner en riesgo la salud de la boca y los dientes, lo más recomendable es acudir a una clínica dental para que se evalúe el caso de cada paciente, al tiempo que este se somete a un examen ortodóncico para determinar el tratamiento que mejor le conviene según sus necesidades bucodentales. Una vez hecho esto (se ha examinado la boca, se han tomado las fotografías oportunas y se han tomado radiografías del problema) se realizará el molde adecuado a las medidas de cada uno. 

Una vez que se tenga esa férula, esta debe colocarse en el gabinete dental por parte del profesional. Este será el que le recomiende al paciente cómo debe ponerse este alineador transparente, cómo revisarlo, cómo limpiarlo y mantenerlo en óptimas condiciones; además de todos aquellos ajustes que se deban hacer cuando haya algún tipo de problema con esa moldura especial. 

Beneficios de estos alineadores

Para todos aquellos que quieran corregir su boca y contar con una nueva sonrisa de anuncio, este tipo de alineadores pueden ser una buena opción a consultar con el dentista. Un tratamiento que, en la mayoría de los casos, se prefiere al de los conocidos brackets por una serie de aspectos más positivos. Uno de ellos es que estos alineadores resultan más cómodos, se pueden quitar siempre que uno vaya a comer y una vez se haya terminado el paciente se puede lavar los dientes con más facilidad que si se tuviesen los clásicos hierros en los dientes. 

Molde de dentadura con brackets, el origen de los alineadores / Enis Yavuz en UNSPLASH
Molde de dentadura con brackets, el origen de los alineadores / Enis Yavuz en UNSPLASH

Para los pacientes más discretos o vergonzosos, este tipo de piezas invisibles son más estéticas a la vista por lo que en ocasiones incluso parecerá que no se lleva nada. Nadie notará que la sonrisa va cambiando cada día y se hace de lo más armoniosa; y sin tener que usar los brackets que son mucho más visibles. Un progreso que se va viendo semana a semana ya que las férulas se van cambiando y se hacen los ajustes necesarios hasta conseguir esa sonrisa perfecta. Por último, estos alineadores no provocan heridas o llagas como en el caso contrario.