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Museo del Perfume de Barcelona / MUSEUPERFUM.COM

Museo del Perfume de Barcelona y otros templos del buen olor

La Ciudad Condal hace gala de una amplia tradición en la industria del perfume

Carlos Losada
6 min

El amor por los buenos olores y las más exquisitas fragancias se sumerge en la noche de los tiempos, pues ya desde que los sumerios eran la civilización más avanzada sobre la faz de la Tierra se vienen utilizando ungüentos capaces de ofrecer aromas que embriagaban el espíritu.

Esta tradición no solo se perpetuó con el transcurso de los siglos, sino que se fue mejorando hasta convertirse en una industria que mueve millones de euros en todo el mundo. Sobre esa evolución se puede aprender mucho con una simple visita al Museo del Perfume de Barcelona, uno de los mejores de España dedicados a este arte milenario.

Museo del Perfume de Barcelona

Situado en el Passeig de Gràcia, número 39, este museo fue inaugurado en el año 1963 con el objetivo de ofrecer una amplia muestra de frascos y recipientes empleados para albergar perfumes que se han utilizado a lo largo de la historia.

Desde entonces, los fondos del museo no han hecho más que crecer hasta contar con más de 5.000 piezas, en las que además de esos frascos se encuentran miniaturas, etiquetas, materiales publicitarios y todo tipo de objetos que harán las delicias de quienes se paseen por sus salas para dejarse llevar por la historia de la perfumería.

Un paseo por la historia

Uno de los grandes atractivos son los recipientes pertenecientes a las culturas egipcia, griega, etrusca, romana y árabe, ya que dejan muy clara la importancia de las fragancias para la humanidad. No en vano, durante mucho tiempo, los perfumes supusieron un bien tan preciado que solo estaban al alcance de los más poderosos y adinerados de cada época.

Y eso se aprecia en la calidad de los frascos y envases que utilizaban para albergar la preciada esencia. “Los frascos antiguos son un fiel reflejo del arte y la cultura de cada uno de los pueblos que lo han utilizado y en la época moderna se puede seguir a través de sus formas y diseños todos los movimientos artísticos que han surgido en un momento determinado de la historia”, explican en la propia web del museo.

Dos partes

Sobre la visita al Museo del Perfume de Barcelona hay que apuntar que está dividida en dos partes. En una de ellas, se pueden encontrar perfumadores, frascos, ungüentarios, esencieros y todo tipo de recipientes utilizados hasta la época moderna.

En cuanto a la segunda, se viaja adelante en el tiempo hasta momentos más recientes, cuando la perfumería fue industrializada, desde mediados del siglo XVIII hasta como se conoce hoy en día. Allí se encuentran muestras de nombres que ya han pasado a la historia de la perfumería como Coty, Elisabeth Arden, Schiaparelli o Grenoville. Asimismo, es posible revisar la trayectoria de nombres que se han convertido en claves para la historia más reciente, tales como Balenciaga, Chanel o Pierre Balmain.

Barcelona aromática

Pero el Museo del Perfume no es el único templo barcelonés en el que se puede apreciar el amor por las fragancias. En la ciudad hay algunas perfumerías que no solo han soportado el paso del tiempo, sino que aún mantienen su actividad ofreciendo a sus clientes los mejores aromas que se pueden hallar en el mercado.

Una de ellas es la Perfumería La Florida o Perfumería Vall, la más antigua de la Ciudad Condal, ya que fue inaugurada en el año 1890 por Eugenio Sarrá, descendiente de emigrantes catalanes que tras hacer fortuna en Cuba, volvió a la capital catalana.

Perfumería Vall / Joan Barba Vall EN CREATIVE COMMONS
Perfumería Vall / Joan Barba Vall EN CREATIVE COMMONS

La historia de La Florida

En un principio, Sarrá abrió la perfumería en la calle dels Arcs, pero poco después se trasladaron a la que aún es su tienda emblema, la situada en la Ronda Sant Pere, número 7, cuyo estilo modernista aún se puede contemplar.

Como curiosidad cabe señalar que el nombre de La Florida se debe a que por aquel entonces las aguas de colonia de Florida tenían un enorme éxito en la sociedad cubana, de la que Sarrá venía con nuevas ideas. Poco a poco, el negocio fue ganando popularidad en la sociedad catalana y la perfumería llegó a ganar en 1911 el Gran Premio y la Medalla de Oro en la Exposición de Roma.

Desde 1928

Algo posterior es otro de los templos de los perfumes en Barcelona. Regia Perfumería fue inaugurada en el año 1928 con Josep Giralt Giralt al frente, poco antes de que se inaugurara la Exposición Universal de 1929.

Aquel fue un buen presagio, pues más de 90 años después sigue ofreciendo los mejores productos especializados a sus clientes desde el Passeig de Gràcia. Es más el propio museo antes mencionado es de su propiedad.