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Personas visitando la muestra 'Paisajes que se bifurcan' / GENERALITAT

Un homenaje a la cultura catalana en el corazón de Madrid (y no son sardanas)

'Paisajes que se bifurcan', una muestra que exhibe el lado más personal e íntimo del pintor barcelonés Joan Hernández Pijuan

Juan Antonio Marín
3 min

El Centre Cultural Blanquerna representa una pequeña isla dedicada a la cultura catalana, dentro de la inmensidad que constituye el centro de Madrid. A parte de ser núcleo de exposiciones y presentaciones también dedica un espacio a la venta de libros, tanto en castellano como en catalán. En esta ocasión, el Centre fue el encargado de acoger Paisajes que se bifurcan una muestra del pintor Joan Hernández Pijuan.

Nacido en 1931, se convirtió en uno de los autores más importantes de su generación. Barcelona, la ciudad que le vio crecer y morir, constituyó el centro de formación y exposición de gran parte de su obra. La pintura fue algo que compatibilizó con el oficio de docente en la Escuela de Bellas Artes de Sant Jordi. Seis años después de su fallecimiento, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad Condal le dedicó una exposición sobre su obra.

Paisajes de Hernández Pijuan

Tras una consolidada obra, Paisajes que se bifurcan trata de recoger casi tres décadas de exploración artística, basada en el paisaje, del pintor catalán. Joan Hernández siempre tomó el entorno como uno de los principales elementos de su pintura. Series de guaches, litografías y hasta cuadernos que reflejan todo el contenido de su progresión.

La muestra celebrada en Madrid aborda dos líneas de aproximación plástica al paisaje. Una basada en el color y otra donde la línea es la principal protagonista. Dos maneras de reflejar arte representadas en hasta 35 guaches sobre papel Japón de la colección Granada, llevada a cabo en el año 2004. Proyectos para un paisaje, una serie de siete litografías del artista, también se encuentra presente en la exposición.

Material inédito

La exposición, organizada por la delegación de la Generalitat de Cataluña en Madrid y por el comisariado de Valentín Roma, revela una serie de elementos, desconocidos hasta el momento, que pertenecen al autor formado en Sant Jordi.

Cuadernos, fotografías y diarios personales que permiten conocer el lado más íntimo y personal de Hernández Pijuan. Dicha colección contiene bocetos que reflejan algunas de las ideas y pensamientos que pretendía plasmar el artista en sus creaciones.