Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de una cámara acuática / Jakob Owens en UNSPLASH

Cómo elegir la mejor cámara acuática para este verano

La mayoría de los modelos más novedosos del mercado permiten hacer fotos a bastantes metros de profundidad

Victoria Herrero
7 min

Las mejores imágenes del verano se hacen con móviles de última generación que sirven como la mejor de las cámaras fotográficas a la hora de inmortalizar esos recuerdos estivales. Ahora sí, a nadie se le ocurriría meter su nuevo smartphone debajo del agua para hacer una fotografía mientras se bucea en el mar o se juega en una piscina. A no ser que se tenga un móvil especial o con una funda o carcasa impermeable

Es entonces cuando entran en escenas las cámaras acuáticas. Estas se pueden meter en el agua sin problema alguno para guardar para siempre ese verano lleno de aventuras, excursiones, saltos en el río o travesías en alta mar con algún que otro chapuzón desde la cubierta del barco alquilado para esa plácida jornada veraniega. Ahora bien, para que uno no se lleve alguna que otra decepción a la hora de encenderlo y vea que este aparato no es como se pensaba, nada como seguir algunos consejos previos a su compra

Tipos y características

Cuando uno quiere comprar un aparato tecnológico de estas características puede encontrar en el mercado dos tipos básicos: por un lado las cámaras más clásicas denominadas de acción y por otra, las que son de aventura que tienen un formato y tamaño más grande, además de ser mucho más resistentes no solo a la zambullida bajo el agua, sino también a posibles golpes o caídas.

Otras características técnicas que sería bueno que tuviese una buena cámara sumergible es que sea un dispositivo cómodo (que no pese demasiado, sobre todo debajo del agua), que sea ligero y sencillo de manejar sin demasiada complicación. Para poder meterla en el agua no se necesita mucho más ni nada especial en cuanto a su diseño exterior, pero no estaría de más si la carcasa exterior fuese de un material que ofrezca estanqueidad ante ese elemento acuático en el que se va a sumergir. 

La mejor imagen

Los mejores modelos permiten hacer fotografías a bastantes metros de profundidad y cuentan con interesantes opciones como control remoto o función con temporizador. En cuanto a la calidad de la imagen, es importante fijarse en el nivel de óptica que tenga ese aparato en relación al color, la nitidez, la luminosidad, la adaptación o la reproducción fiel de la escena tanto en modo fotografía como en modo vídeo. 

imagen de un fondo marino hecha con una cámara acuática / Marek Okon en UNSPLASH
imagen de un fondo marino hecha con una cámara acuática / Marek Okon en UNSPLASH

Y ya un plus técnico a tener en cuenta, si esa cámara acuática ofrece un campo de visión amplio para no perderse nada de lo que sucede debajo del agua, así como un modo de estabilización para captar con total perfección escenas en movimiento. Este aspecto resulta clave cuando se trata de una cámara de aventura que normalmente se usa en escenarios que no son estáticos por lo que garantiza que esa imagen sea fluida y no haya saltos en los planos.

Autonomía

Un error muy común. Tener todo listo bajo el agua para hacer una fotografía espectacular del fondo marino y de repente uno se da cuenta de que la cámara no se enciende o lo quedan unos segundos de batería. Por ello, otro aspecto importante en el que fijarse cuando se compran este tipo de cámaras acuáticas es en la autonomía que proporciona la batería de la misma. 

Y un último punto a tener en cuenta. La mayoría de los modelos que uno puede encontrar en tiendas de tecnología cuentan con la ranura correspondiente para tarjetas de memoria SD/microSD, así como con aplicaciones desde las que poder pasar todas las fotos y vídeos que se han hecho bajo el agua a otros dispositivos con un solo clic en el móvil.

Trucos de profesional

Para impresionar a todos a la vuelta de vacaciones y mostrar unas imágenes de verdadero profesional debajo del agua, y ya con la cámara sumergible perfecta, ya solo queda aprender algunos trucos para conseguir esas fotografías perfectas. Lo primero de todo es fijarse en la batería que tiene este aparato, ya que si uno se queda sin ella en mitad de la inmersión luego no se tendrá oportunidad de cambiarla ni de cargarla. Además, es bueno que fuera del agua se ajuste el brillo de la pantalla y se desactiven funciones y aplicaciones que no se necesitan por el momento. 

Una vez dentro, la luz es esencial para captar esa imagen esperada, así como acercarse al motivo a fotografiar para tomar mejor perspectiva y detalle del mismo. Si se trata de un animal, en todo momento debe prevalecer el sentido común y el respeto para no molestarle cuando uno se aproxima. Y una última recomendación importante: armarse de paciencia. No se puede conseguir la mejor foto marina en un segundo, así que quizá haya que esperar un poco, intentarlo varias veces o probar varios ángulos para dar con esa escena que se perseguía.