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Mujer recorriendo una de las vías ferratas / Manosainz EN PIXABAY

Las vías ferratas más impresionantes de Cataluña

Un buen modo para soltar algo de adrenalina mientras se disfruta de bellos paisajes

Carlos Losada
6 min

Una de las actividades que más interés suscita a los amantes de la montaña es recorrer una vía ferrata, es decir, un itinerario en el que se van sorteando escollos tanto horizontal como verticalmente gracias a la ayuda de pasamanos, cadenas, puentes colgantes, clavos…

El objetivo no es otro que realizar algo de deporte, en lugares a priori inaccesibles (y generalmente de gran belleza) y soltando un poco de adrenalina. Además, es una buena elección para quienes desearían practicar escalada pero no se lanzan a ello debido a las mayores dificultades que tiene.

Elegir la vía ferrata

Quien quiera recorrer una vía ferrata y nunca lo haya hecho, ha de saber que hay diferentes niveles: desde las que están preparadas para principiantes, hasta aquellas en las que solo pueden aventurarse quienes estén muy habituados. Asimismo, generalmente en todas ellas hay empresas que ofrecen todo el equipamiento necesario para la actividad, de modo que no será necesario adquirir nada más allá de ropa y calzado de montaña.

Debido a su orografía, en Cataluña es posible encontrar numerosas vías ferratas en las que pasar un buen rato al aire libre, sin duda un tipo de ocio que en estos momentos resulta mucho más seguro, ya que se evitan multitudes.

De acantilados hasta montañas

Cala del Molí. Esta es una de las vías ferratas más conocidas de Cataluña en particular y de España en general. La razón no es otra que recorre un acantilado en Sant Feliu de Guíxols (Girona). Además, puede llevarla a cabo casi cualquier persona que tenga un mínimo de resistencia física, ya que está catalogada como de iniciación. Como atractivo añadido, en su recorrido se cruzan siete puentes y un desplome, lo que hace la experiencia mucho más intensa.

Baumes Corcades. En la localidad de Centelles (Barcelona) se encuentra una vía ferrata un poco más complicada que la anterior, ya que su nivel es superior y además se tarda casi el doble (cuatro horas) en completarla. Es muy famosa porque tiene un puente nepalí de 69 metros que hará las delicias de los amantes de las alturas (es el más largo de Europa).

Ascendiendo por una vía ferrata / Hans EN PIXABAY
Ascendiendo por una vía ferrata / Hans EN PIXABAY

Recorriendo las alturas

Poi d’Unha. Situada, como su nombre indica, en Unha (Lleida), se trata de una vía que ofrece unos paisajes del valle de Arán y del pico de la Maladeta realmente espectaculares a quienes la culminan. Cuenta con tres tramos en los que la dificultad va creciendo poco a poco y en el camino es posible encontrarse con escaleras en espiral, un elemento que llama mucho la atención a los principiantes.

Cast Urquiza Olmo. Con una dificultad mayor de lo que un principiante debería acometer se encuentra esta vía ferrata que ofrece todo tipo de emociones a los que se aventuran a recorrerla de principio a fin, ya que en ella disfrutarán de cadenas que cuelgan de la pared, de desplomes de hasta 40 metros e incluso de un fantástico desplome final.

Dos buenas elecciones

Roca Narieda. Bastante más sencilla es esta vía situada en Fígols i Alinyà (Lleida) aunque no por ello menos atrayente, ya que no solo es de las más largas y elevadas de Cataluña, sino que además ofrece puentes y escaleras en espiral para que quienes se aventuran a recorrerla la disfruten de lo lindo. Por supuesto, el lugar en el que se emplaza tiene una gran belleza.

Patacons. Otra de las más famosas que se pueden experimentar es esta que se halla en la Sierra de la Mussara (Tarragona). Y no es de extrañar, dado que en su recorrido es posible toparse con la mayoría de elementos que hacen de las vías ferratas una actividad perfecta para los aventureros, a saber: puentes nepalís, rapeles y hasta un desplome por cadena. En definitiva, una de las fijas para quienes quieren recorrer las mejores de la comunidad autónoma.

Solo para expertos

Finalmente, cabe señalar dos vías ferratas de gran dificultad que son famosas por ello en el territorio catalán. Obviamente solo los deportistas experimentados deben acceder a ellas, ya que podrían ser peligrosas para cualquiera que se iniciara en estas lides. Una de ellas es la Feliz Navidad, en el Montsec.

Y la otra tiene un nombre que habla por sí solo: Cágate Lorito. En ella se encuentran péndulos, tirolinas y todo tipo de elementos que la confirman como el gran reto a pasar por los amantes de este deporte.