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Escena de la película 'Blade Runner', legado de Syd Mead, que imaginó el futuro de la ciencia ficción / NICELIFE_BS - WIKIMEDIA COMMONS

El legado de Syd Mead: así imaginó el futuro de la ciencia ficción

El ilustrador estadounidense, partícipe de 'Blade Runner', falleció este pasado 30 de diciembre

Juan Antonio Marín
6 min

Los años 70 y 80 supusieron una revolución para el mundo del cine. En un mundo gobernado por las películas del western y el humor de los Monthy Phyton llegó la era dorada de la ciencia ficción de la mano de las mentes más creativas del momento. En ese momento se empezó a descubrir un universo jamás visto. Y es que de universo iba la cosa por ejemplo en Star Wars, una de las creaciones de George Lucas que cambió el devenir de la gran pantalla.

Caballeros que utilizaban sables láser como arma, planetas, naves espaciales y androides capaces de cumplir la función de ser humano. En el caso de La Guerra de las Galaxias, la ciencia ficción incluye también a personajes completamente terrenales con capacidades similares a las que podría tener un ser humano. Este es el caso de Han Solo, interpretado por Harrison Ford, mismo actor que da vida a Rick Deckard en Blade Runner, otra de las grandes creaciones de ficción en los ochenta.

Una obra memorable

La conocida entrega, dirigida por Ridley Scott, obtuvo una gran repercusión en su estreno. En el año 2017 se lanzó una nueva edición llamada Blade Runner 2049, que incluía al mismo elenco de la creación original. Al igual que en Star Wars hay androides, pero en este caso son un grupo reducido que tratan de hacerse pasar por humanos para matar a aquellas persona que un día los creó.

Aquí es donde entra en acción Deckard el encargado de captar a todos estos replicantes que buscan destruir a su creador. Estos replicantes representan uno de los motivos principales de la ciencia ficción, teorizando sobre la frontera entre humanos y máquinas. A esto se le suman unos ambientes más que evocadores y originales, fruto de Syd Mead, el diseñador gráfico que ha fallecido en esta recta final del 2019 tras acarrear una larga enfermedad.

En un segundo plano, pero…

El diseñador en un principio fue contratado para crear lo que serían las formas de los coches, aunque como su forma de trabajar incluía una inmersión dentro del complejo arquitectónico al final acabó siendo decisivo en este aspecto también. Sus ideas acerca del racionalismo arquitectónico, procedente de la etapa clasicista, hicieron que el paisaje de Blade Runner se convirtiera en un camino hacia el futuro para la ciencia ficción.

La obra de Mead, dentro del mundo del cine, no se resume únicamente en Blade Runner. El de Minesota tuvo la oportunidad de realizar creaciones para otras de las películas de ciencia a ficción que han marcado un antes y un después. Star Trek, Tron Legacy o Misión Imposible III representan algunos ejemplos donde también se encargó de influir en los diferentes decorados que aparecen en la creación cinematográfica.

Todo comunica

Sus ilustraciones resultaron decisivas para estas importantes obras del cine. A pesar de ello, Mead no pudo aparecer dentro de la producción, como diseñador artístico, de las películas debido a un problema con organizaciones sindicales del cine. Aún así su nombre ha estado más que presente a la hora de trasladar esos ambientes únicos hasta las taquillas más reconocidas. Los de Blade Runner, en concreto, tienen un significado bastante interesante.

La manera de representar la suciedad en las calles, la luz o los trazos que forman los edificios y demás elementos trata de desarrollar diversos aspectos de la sociedad. Esta manera realista de mostrar las cosas se puede comparar con la representación de Gotham City, de DC Comics, como una ciudad oscura, perversa debido a la suciedad y la corrupción. Sus creaciones le han acabado concediendo, con el tiempo, el rango de visionario.

La guinda del pastel

Una de sus últimas creaciones las realizó para la película Tomorrowland, estrenada en el 2015. En este caso, Mead optó por un espacio más abierto al color y la luz que representaba todo lo contrario a lo creado para Blade Runner o Star Trek. Y es que la película, protagonizada por George Clooney, sigue en el ámbito de la ciencia ficción pero esta vez con un molde distinto.

En este caso son los viajes en el tiempo y el teletransporte los que toman la iniciativa frente a la amenaza de formas de vida totalmente distintas al ser humano. A pesar de no tener la misma identidad, hay algo de las dos películas que une a Mead: imaginar el mundo del mañana.