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Torre Salbana, uno de los sitios que más miedo dan en Cataluña / PCB75 EN CREATIVE COMMONS

Sitios terroríficos para pasar miedo en Cataluña

Hay lugares abandonados en los que pasar una noche solo están al alcance de los más valientes

Carlos Losada
6 min

Con Halloween acercándose en el calendario, mucha gente comienza a pensar dónde puede pasar una noche realmente espeluznante, y con más razón este año 2020, en el que además coincidirá que la luna llena es Luna Azul y a la vez Luna del cazador.

Existen para ello diversos lugares repletos de leyendas y mitos oscuros en los que pasar una noche pone los pelos de punta y se convierte en una actividad solo recomendable para los amantes de lo sobrenatural o para quienes tienen en corazón a prueba de bombas y sugestiones.

La Mussara

Todo el mundo en Cataluña conoce La Mussara, el pueblo fantasma tarraconense que quedó abandonado después de que la filoxera acabara con la producción vinícola que hacía de él una población muy próspera.

A mediados del siglo pasado, La Mussara quedó desértica y a partir de entonces se fue creando a su alrededor un halo mítico que a día de hoy le ha convertido en un pueblo fantasma. De hecho, incluso existe la leyenda de que si se salta de una piedra situada en la entrada, se accede a una dimensión paralela.

Hospital del Tórax

En Terrassa se levanta este hospital abandonado en 1997. Su aspecto resulta sumamente lúgubre y la situación en una zona con vegetación tampoco ayuda a que sea acogedor. De ahí que haya sido utilizado para alguna que otra producción cinematográfica… de terror.

No es de extrañar, ya que muchos piensan que se dan fenómenos paranormales, dado que en sus inicios se trataban enfermedades respiratorias y en sus instalaciones se produjeron numerosos suicidios.

Hospital del Tórax / Vetranio EN CREATIVE COMMONS
Hospital del Tórax / Vetranio EN CREATIVE COMMONS

Torre Salvana

Conocida en Cataluña como el Castillo del Infierno, esta torre es uno de los lugares favoritos de los fanáticos de lo paranormal, quienes aseguran haber grabado psicofonías e incluso haber visto un humo negro y viscoso.

Sea como fuere, se levanta en el municipio de Santa Coloma de Cervelló, en la Colonia Güell diseñada por el arquitecto Antoni Gaudí. No resulta extraño ver a gente pulular cuando cae la noche, ya que el lugar realmente da miedo.

Selma

No hay nada como los lugares abandonados para que adquieran un toque terrorífico que deje petrificado a todo aquel que se adentra en sus dominios. Esto sucede con Selma, una localidad del Baix Penedès cuyo último habitante lo tuvo a comienzos del siglo XX.

Selma se halla en una zona que invita al excursionismo y el senderismo, sobre todo para aquellos que además quieren sentir la magia de un pueblo del que dicen que está encantado.

Jafra

Y hablando de pueblos abandonados donde pasar un Halloween de terror, Jafra es un destino perfecto si se tiene en cuenta que se han grabado psicofonías en su cementerio y que además tiene tras de sí una leyenda algo escabrosa.

Los protagonistas de la misma son los miembros de una familia de origen austriaco, abocados todos ellos al sufrimiento y la muerte. Los hijos fueron muriendo por su mala salud, mientras que la hija falleció cayendo a un pozo cuando huía de su padre. Por supuesto, ella es protagonista de varias apariciones que helarían el ánimo a cualquiera que las presenciara.

Marmellar

Todavía más escabroso es el caso de esta localidad situada en el municipio de Montmell, en el Baix Penedès, ya que no solo está abandonada, sino que además se vivieron dos hechos realmente espeluznantes a finales del siglo pasado.

En el primero pudo realizarse un culto satánico que acabó con la vida de una joven después de haber sido violada y quemada en una de las casas deshabitadas. Unos años después, otra chica apareció asesinada en la zona, lo que terminó de dar el carácter maldito a Marmellar.

Vallgorguina

Otro de los lugares catalanes más conocidos para pasar miedo en cualquier momento del año es este pueblo barcelonés con gran tradición de brujas. No en vano, cuentan las leyendas que hasta él se desplazan para reunirse junto a un dolmen de piedra y llevar allí a cabo las cosas típicas de las de su condición (aquelarres y demás…).

Con el objetivo de evitar que estos seres oscuros se reunieran, los habitantes de la zona ahora deshabitada se dedicaban a hacer repicar las campanas (algunos “creyentes” aseguran que todavía se escuchan). De ahí que una de las visitas casi obligadas para los amantes de lo paranormal es la iglesia de Santa María de Tapioles.