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El bar de Olvés por el que regalan una casa a sus nuevos dueños / CG

Un pueblo regala una casa a quien decida llevar el bar municipal

El ayuntamiento espera atraer a posibles interesados con una oferta que incluye "todas las rebajas y exenciones posibles"

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El municipio de Olvésen la comarca de Calatayud (Aragón), se ha quedado sin bar y sin centro social. Sus anteriores dueños decidieron cerrar el negocio para dedicarse a otra cosa, lo que dejó sin lugar de reunión a los 70 vecinos que viven en la localidad.

Por ello, la alcaldesa del pueblo, Iluminada Ustero, ha decidido anunciar a través de las redes sociales que ponen el servicio a disposición de cualquier interesado con "todas las rebajas y exenciones posibles". Y, por si la oferta no llamaba suficiente la atención, el ayuntamiento regalará una casa al elegido.

Un regalo para el nuevo dueño

El bar del pueblo de Olvés está cerrado por falta de dueño. Una situación que el consistorio de la localidad quiere remediar lo antes posible. Por ello, la alcaldesa ha decidido regalar una casa a quien lo coja para atraer a los posibles interesados. "Buscamos a alguien que desee hacerse cargo y nos encantaría que viniese con su familia, pero admitimos otras ofertas", ha anunciado Ustero.

Al igual que sucede con la vivienda, la alcaldesa ha prometido que tanto el bar como el centro social --situados en el mismo local-- no tendrán traspaso ni alquiler, la luz se pagará a medias con el ayuntamiento y la calefacción estará exenta de pago. Eso sí, como único requisito, piden que los nuevos dueños sean autónomos o se den de alta una vez adquieran el negocio.

"No se van a forrar"

Además de ser el punto de reunión diario de los vecinos, otro de los motivos por los que el consistorio quiere volver a activar el servicio son las fiestas del pueblo. Durante esa época, según Ustero, la clientela se multiplica hasta las 500 personas, y todas van a este bar "ubicado en el centro de Olvés".

Los nuevos propietarios, además, se harán cargo del bar de las piscinas. Un tercer servicio con el que pueden aprovechar la gran afluencia de gente que visita el pueblo en verano. La alcaldesa admite que los nuevos propietarios "no se van a forrar", pero cree que una familia pequeña se puede mantener con ello sin problemas: "Teniendo en cuenta que los costes son reducidos y la vivienda es gratis, creemos que puede merece la pena", asegura Ustero.

El problema de la despoblación

El consistorio de Olvés ha recibido ya las primeras ofertas, aunque espera que lleguen más candidatos para escoger al que más ganas e ilusión muestre. "Un pueblo sin bar y sin centro social es un pueblo sin vida", reflexiona la alcaldesa. 

"Sería muy triste que no abriera, pero sinceramente creo que alguien lo cogerá", concluye Ustero con la esperanza de animar un pueblo que sufre seriamente por la despoblación: actualmente residen en él unas 70 personas, mientras a principios de los 90 lo habitaban unas 200.