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Buñuelos de viento, uno de los postres típicos de Todos los Santos / Tamorlan EN CREATIVE COMMONS

Postres tradicionales de Todos los Santos contra los típicos dulces de Halloween

A pesar de la creciente popularidad de la noche de las brujas, la sobremesa propia de la gastronomía española prevalece

Carlos Losada
6 min

La noche del 31 de octubre y el día 1 de noviembre confluyen dos celebraciones totalmente relacionadas pero con costumbres algo diferentes. Por un lado, se encuentra Halloween, un evento de tradición anglosajona que poco a poco ha ido calando en España. Y por otro está la víspera y el Día de Todos los Santos, con mucho mayor arraigo en nuestro país.

En ambas celebraciones, la parte gastronómica tiene importancia, aunque también hay sutiles diferencias entre la tradición y las costumbres adoptadas en las dos últimas décadas. Y eso se nota especialmente en los dulces y los postres, auténticos protagonistas de estas fiestas.

Postres típicos de Todos los Santos

A pesar de que el último día de octubre se haya convertido en una fiesta de disfraces llena de calabazas con rostros terroríficos, en cuestión de postres y confitería, siguen estando muy presentes los dulces tradicionales. Entre ellos, los más populares, aunque solo sea por su nombre, son los huesos de santo.

Resultan perfectos para quienes buscan la parafernalia macabra ya que son llamados así por su forma blanquecina que simula pequeños huesos. En realidad están hechos de mazapán y su interior suele estar relleno de yema, aunque pueden albergar otros dulces.

Buñuelos y pestiños

Otro de los postres más habituales de la cultura gastronómica de estas fechas son los buñuelos de viento --también se consumen mucho en Semana Santa--. Se elaboran con una masa de azúcar y harina, pero están hechos de tal manera que se ahuecan tanto que resultan muy ligeros --de ahí su denominación--. Se hacen con o sin relleno. En caso de incluir alguno, el más habitual es la crema pastelera. Sea de un modo u otro, no pueden faltar en la mesa el 1 de noviembre.

Al igual que los buñuelos de viento, los pestiños --de origen andaluz-- son típicos tanto en Semana Santa como en el Día de Todos los Santos. Su elaboración no es complicada, ya que solo requieren aceite de oliva, azúcar y harina. Una vez que están hechos, los más habituales están recubiertos de miel, aunque los que solo llevan una pequeña capa de azúcar resultan más suaves.

Panellets

Otro de los postres que no pueden faltar en esta lista son los panellets, de gran tradición en Cataluña. Entre los ingredientes que se han de incluir para su elaboración se encuentran el azúcar, la patata (o el boniato), las almendras y algo de piel de limón rallada. Los más habituales que pueblan las mesas catalanas son los que están hechos con piñones, aunque la variedad gastronómica cada vez es mayor y ahora los hay para todos los gustos, incluso los que tienen motivos más propios de Halloween.

Además de todos los mencionados, hay que apuntar otros como el dulce de membrillo o cualquier postre hecho con castañas --las asadas en la lumbre siempre suelen ser un éxito--. La razón no es otra que esta es época de recolección de ambos alimentos. Y claro está, la comida tradicional se basa casi siempre en los alimentos de temporada propios de cada región.

Diferentes tipos de panellets / vayatapia EN PIXABAY
Diferentes tipos de panellets / vayatapia EN PIXABAY

Postres típicos de Halloween

Al igual que sucede en España, los platos típicos de Halloween en los países anglosajones donde se celebra, están supeditados a los alimentos de temporada, Es el caso de las calabazas. De ahí que la tarta de calabaza, así como otro tipo de elaboraciones con ella, sea un clásico de estas fechas.

En países como Irlanda, lugar de donde proviene realmente la celebración de Halloween, cuando se habla de dulces típicos de esta época, hay que hacerlo de las galletas del alma o soul cakes, llamadas así porque representaban las almas que salían del purgatorio. Realmente estas galletas hechas con mantequilla, harina y azúcar principalmente, fueron las primeras golosinas que se entregaban a los pobres que iban a pedir a la puerta en esta festividad.

En los Estados Unidos

En Estados Unidos, lugar desde el que viene casi toda la parafernalia que acompaña a Halloween, además de la citada tarta de calabaza tienen una especial importancia las manzanas cubiertas de caramelo. Este postre o golosina, como es evidente, no tiene ninguna dificultad en su elaboración más allá de preparar el caramelo perfecto.

Por supuesto, además hay todo tipo de cupcakes, tartas, galletas y demás dulces adornados con los colores y motivos típicos de esta celebración que cada vez tiene más de fiesta popular.

Panellets
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Panellets

Comenzar por este clásico es empezar por todo lo alto. De hecho, hay quienes lo toman también como merienda o incluso como desayuno en lugar de consumirlo solo en el postre. La elaboración se presta a ello. Los panellets son típicos de la fiesta de la Castañada (1 de noviembre) y es en otoño e invierno cuando, gracias a su consistencia, más se consumen. La tradición manda tomar los panellets con castañas, aunque por supuesto es solo un mandato no expreso por la época del año y pueden tomarse solos. Se trata de una masa horneada de huevo, azúcar, almendras y piñones, que da lugar a unas bolitas o dulce con forma de galleta (según el toque final que le dé cada repostero), muy dulces, muy consistentes y muy deliciosos. La historia dice que proceden de la repostería árabe y que la receta, tal y como ha llegado hasta nuestros días, data al menos del siglo XVIII. Se pueden encontrar también panellets de sabores, como chocolate, naranja o fresa. 

Mel i mató
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Mel i mató

Este postre es uno de los más fáciles de elaborar y consiste, simplemente, en un trozo de queso mató (una especie de queso fresco ligero) coronado por un chorro de miel. El sabor suave de uno y el sabor potente del otro se funden creando una textura muy agradable en boca y dando una consistencia final algo empalagosa, pero que es un perfecto broche de oro a una comida casera. Quienes deseen darle un toque especial, le pueden añadir unos frutos secos picados en la parte superior, como nueces, pistachos o almendras.

Catanias
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Catanias

Hay quienes, a simple vista, podrían confundirlas con trufas, pero no son exactamente eso. Las Catanias, procedentes de Vilafranca del Penedès, son una masa de almendras caramelizadas recubiertas por cacao en polvo. El tamaño puede ser variable, según el gusto del repostero, y es uno de los postres más típicos de Cataluña. Además, gracias a su formato, se consumen más fácilmente que otros postres como la mel i mató, por lo que es bastante habitual encontrar catanias de vez en cuando en los hogares catalanes.

Coca de Llavaneres
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Coca de Llavaneres

Menos conocida que los anteriores es la Coca de Llavaneres, un postre que coge la receta original de la coca catalana (una especie de bizcocho hojaldrado) y la customiza rellenándola con crema y añadiéndole piñones en la capa superior. Es muy típico de San Juan y no solo en esta región, también en el resto de Cataluña se puede encontrar esta evolución de la coca, deliciosa y algo más empalagosa, pero que no defrauda.

Crema catalana
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Crema catalana

Cerrar este listado de postres típicos de Cataluña con la crema catalana es hacerlo por todo lo alto. El postre más popular e internacional de esta región es un postre que se consume con cuchara y en un pequeño recipiente, normalmente de barro, que le da un toque aún más tradicional. Consiste en una crema de leche y huevo, con limón, canela y azúcar. Su textura es similar a unas natillas, pero es el azúcar quemado de la parte superior la que le da ese toque especial e inconfundible. Como curiosidad, Juan Carlos I se ha declarado fan de la crema catalana en numerosas ocasiones.