Menú Buscar
Mosquitos / PIXABAY

¿Por qué nos pican los mosquitos?

Algunos factores que ayudan a decantarse por una persona u otra son la respiración, el calor o la genética

3 min

Los mosquitos recuerdan con facilidad los olores que los atraen a través de factores como el dióxido de carbono producido en la respiración, el calor corporal e incluso la genética. Así lo revelan numerosos estudios encargados de determinar la predilección de estos insectos a la hora de establecer picaduras.

Este tipo de insectos detecta la dopamina (sustancia química especialmente importante para nuestro sistema motor) e incorpora esta información estableciendo niveles de preferencia entre un humano u otro. Entre otras curiosidades, si los mosquitos evidencian una mala experiencia a la hora de picar a una persona, entonces no repetirá este proceso en una segunda ocasión, tal y como ha determinado un grupo de científicos del Instituto Politécnico y la Universidad Estatal de Virginia. “Las personas están hechas de un cóctel molecular único que incluye combinaciones de más de 400 químicos. Sin embargo, ahora sabemos que los mosquitos pueden aprender los olores emitidos por su huésped y evitar aquellos que son más defensivos”, explica Chloé Lahondère, una de las investigadoras parte de la investigación.

Proceso de ataque

A pesar de que muchas personas lo desconozcan, no todos los mosquitos pican. Son sólo las hembras de este insecto las que atacan, y lo hacen con el objetivo de chupar la sangre para para poder madurar los huevos de sus crías. La secuencia de ataque de un mosquito se establece entre 50 y 10 metros de distancia. Cuando se encuentra dentro de este círculo estos insectos son capaces de oler el dióxido de carbono que respiran las personas para después, cuando se sitúan a tan solo un metro de distancia, ser guiados por el calor que desprenden.

Entender el proceso de ataque y los motivos que los llevan a realizarlo puede ser relevante para proveer nuevas herramientas para el control de los mosquitos y la prevención de sus picaduras. “Por ejemplo, podemos enfocarnos en la habilidad del mosquito para aprender y alterarla o usarla para nuestro beneficio”, agrega la investigadora Lahondère.