Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Astronauta en la Luna / WikiImages EN PIXABAY

Volveremos a pisar la Luna en 2024

La NASA ha puesto en marcha el proyecto Artemis para volver a llevar al ser humano a la superficie lunar

Carlos Losada
6 min

En el año 2024 habrán pasado 55 años desde que Neil Armstrong pisara la superficie lunar, la primera vez que un ser humano lo conseguía en la historia. Tres años más tarde, en 1972, lo haría Eugen Cernan, el duodécimo y último astronauta que ha paseado por nuestro satélite.

Y si los plazos se cumplen, será en 2024 cuando deje de tener esa distinción, pues para entonces la NASA quiere que otra u otras personas vuelvan al terreno opalino. Es más, esta agencia prevé que por primera vez en la historia una mujer alunice. De ahí que el proyecto para lograrlo se llame Artemis, en honor a Artemisa, diosa griega de la Luna y hermana del dios Apolo, que dio nombre a las misiones que se llevaron a cabo en los años 60 y 70 del pasado siglo.

Programa Artemis

De acuerdo con la propia NASA, el plan está más que definido y tiene como objetivo descubrimientos científicos, beneficios económicos y que sirva de “inspiración a una nueva generación de exploradores", apuntó Jim Bridenstine, administrador de la agencia espacial estadounidense.

La primera fase comenzará con Artemis I, una nave espacial que debe lanzarse en septiembre de 2021 sin astronautas. Posteriormente, en 2023 se pondrá en órbita Artemis II, ya con tripulantes, quienes probarán a pilotar manualmente la nave Orión que se ha construido para la ocasión.

Artemis III

El fin del principio será Artemis III, la misión que en 2024 lleve de nuevo al ser humano a la superficie lunar. Lo hará al Polo Sur del satélite, zona donde podrán probar los nuevos trajes espaciales y en la que quieren establecer un puesto de avanzada que poco a poco vaya creciendo hasta convertirse en una pequeña base desde la que moverse hacia otras zonas y en la que llevar a cabo investigaciones.

No en vano, se ha descubierto que en una parte de ese Polo Sur lunar hay gran cantidad de hielo, lo que implica que haya oxígeno e hidrógeno (recordemos que la fórmula del agua es H2O, es decir, dos átomos de hidrógeno por uno de oxígeno). Esto ayudará a crear módulos en los que se pueda respirar e incluso a alcanzar la potencia que necesitarían los cohetes para ir al siguiente objetivo: Marte.

Imagen del Universo con el planeta Marte y el Sol de fondo / PIXABAY
Imagen del Universo con el planeta Marte y el Sol de fondo / PIXABAY

Una carrera espacial

Este repentino interés por volver al satélite no solo podría responder a motivos científicos, sino que las razones políticas están muy presentes, al igual que ocurriera en plena época de Guerra Fría. La propia administración de Donald Trump ha reconocido que se encuentran en una carrera espacial en la que el principal adversario es China, país que ya ha conseguido aterrizar una nave en el lado oculto de la Luna.

Ese poderío ha sido respondido (por ahora con palabras) por los estadounidenses, que se han propuesto llevar a un ser humano a la superficie en el citado 2024, unos años antes de lo que pretende la agencia espacial china.

Ya ganaron una vez…

Esta carrera espacial reabre otros momentos claves en el siglo XX, cuando Estados Unidos y la Unión Soviética mantenían un duelo enconado para demostrar qué superpotencia era más eficaz… y claro está, nada llamaba tanto la atención como la conquista del espacio. Los soviéticos demostraron un mayor músculo a las primeras de cambio. Fueron los primeros en poner en órbita a un ser vivo y a una persona. Sin embargo, Estados Unidos consiguió el mayor golpe de efecto al llegar a la Luna y retransmitir las famosas palabras de Neil Armstrong al bajar del módulo lunar.

Para ello --al igual que la URSS--, se tuvo que gastar ingentes cantidades de dinero que poco después de “ganar” la carrera espacial ya no tenían sentido. Se calcula que durante años la NASA acaparaba hasta el 5% del gasto público de EE.UU.

Volver... ¿a cualquier precio?

Esos ingentes costes y la poca rentabilidad que producía ir a la Luna llevó a que los presupuestos disminuyeran exponencialmente. Además, ya no había que derrotar al “enemigo rojo”. Sin embargo, ahora hay otro “enemigo rojo”, así como muchos otros países con ganas de comenzar la aventura espacial.

Así que, Estados Unidos se ha puesto manos a la obra para liderar esta nueva conquista del espacio. Para ello, invertirá unos 28.000 millones de dólares, en los que se incluirán los 16.000 millones que se requieren para el alunizaje en el año 2024 (si no se retrasa por cualquier eventualidad).