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Pila respetuosa con el medio ambiente / PIXABAY

Así es la primera pila biodegradable hecha de papel

El objetivo es ofrecer una alternativa más respetuosa con el medio ambiente gracias a su biodegradabilidad

3 min

Un grupo de investigadores de la Universidad Binghantom y la Universidad del Estado de Nueva York, Estados Unidos, ha creado una pila biodegradable, cuya principal peculiaridad es que está hecha de papel. Este proyecto se presenta como una alternativa ecológica y respetuosa con el medio ambiente en un momento en el que los efectos del cambio climático están empezando a evidenciarse de una forma más severa en nuestro planeta.

El pensador de esta revolucionaria herramienta fue el profesor del Departamento de Ingeniería Eléctrica y Computación, Seokheun “Sean” Choi, quien junto con su compañero el profesor Omowunmi Sadik, del Departamento de Química, consiguió ejecutar con éxito el experimento creando una pila biodegradable y autosostenible. “Ha habido un aumento dramático en los desechos electrónicos y esta puede ser una excelente manera de comenzar a reducirlos. Nuestra batería de papel híbrido exhibió una relación potencia/coste mucho más alta que todas las baterías microbianas en papel expuestas anteriormente”, ha explicado el profesor Choi.

Funcionamiento

La biobatería utiliza un híbrido de papel y polímeros de ingeniería. Los polímeros utilizados en esta biobatería son, además de flexibles y de bajo coste, la base fundamental de su funcionamiento. Estos elementos están formados de ácido poliámico y polidianhídrido piromelítico, unas sustancias que responden a unas propiedades de biodegradación muy altas, algo que se ha podido evidenciar satisfactoriamente en los experimentos llevados a cabo por el equipo científico.

La producción de las baterías se realiza de una forma sencilla y abierta a modificaciones. Sin embargo, para poder sacar adelante la investigación, los expertos contaron con el apoyo de una subvención entregada por la National Science Foundation (Fundación Nacional para la Ciencia, con sede en Estados Unidos) y además se realizó a través del Centro de Investigación en Tecnologías Avanzadas de Detección y Sostenibilidad Ambiental, con el objetivo de producir una nueva herramienta potencialmente práctica y responsable con el medio ambiente.