Menú Buscar
Representación del pez remo / CREATIVE COMMONS

El pez remo, un ejemplar que augura catástrofes

Este animal ha sido considerado desde hace muchos años como un símbolo de malos augurios naturales en países como Japón o Filipinas

3 min

A la hora de hablar de criaturas marinas de gran tamaño se suele hacer referencia a las ballenas, las orcas o especies similares a estas. Los peces se consideran de menor tamaño por ser habituales en la dieta de un ser humano, entrando la mayoría en un plato. Sin embargo, hay ejemplares que pueden alcanzar grandes dimensiones, aunque no son tan conocidos como la sardina, el lenguado o el rodaballo. Es el caso del pez remo o pez sable, un curioso ejemplar de aguas templadas y tropicales que guarda una estrecha relación con la cultura japonesa.

Conocido con el nombre científico de Regalecus glesne, el pez remo es el pez óseo más grande del mundo, pudiendo alcanzar los 17 metros de longitud. A diferencia de otros peces, el pez remo no tiene escamas en el cuerpo, sino que está cubierto por una guanina de color plateado y viscosa. Lo más llamativo de este animal, además de su tamaño, es la aleta dorsal de color roja o rosada, que le nace entre los ojos para deslizarse por todo el cuerpo hasta la punta de la cola.

La mitología tras el pez remo

Aunque su tamaño y su color pueden parecer motivos suficientes para que conocer al pez remo sea interesante, lo cierto es que se ha vuelto uno de los peces más odiados, principalmente en Japón y Filipinas. Desde la antigüedad, en ambos países se piensa que la aparición del pez remo en las costas puede ser un presagio de un maremoto o tsunami próximos. A principios de año se han encontrado algunos ejemplares en las costas niponas, así como en las de Perú.

Es un pez que vive a 900 metros de profundidad, por lo que verlo en la costa es un hecho poco común. Se intuye que nadar a tal profundidad puede hacer que este ser sienta los temblores, lo que provocaría que emergiera a la superficie. Además, su gran tamaño es un perjuicio en estas situaciones ya que las corrientes marinas que lo arrastran a la costa son demasiado fuertes para él; comúnmente acaban muertos en la playa. Sin embargo, los científicos no han corroborado que haya relación alguna, pues es muy difícil estudiar al pez remo en su hábitat natural. A lo largo de la historia se le ha llamado también la serpiente marina, siendo habitual en relatos de marineros.