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Manos suaves e hidratadas gracias al tratamiento con parafina / Roman Karft en UNSPLASH

¿Qué es la parafina y cuáles son sus usos más comunes?

Este aceite mineral se puede emplear tanto para tratamientos cosméticos como para sesiones de fisioterapia

Victoria Herrero
6 min

Hablar de la parafina es hacerlo de un aceite mineral que no tiene olor, que proviene a su vez del petróleo y del carbón y cuya apariencia a simple vista puede recordar a la cera de las velas decorativas. Un producto, que en la mayor parte de las ocasiones se presenta con un aspecto líquido, que hace años era muy común en el sector de la cosmética y que ahora regresa con fuerza para ser empleado en todo tipo de tratamientos estéticos y de belleza.

Y todo ello gracias a las numerosas propiedades saludables que tiene la parafina sobre todo en lo que se refiere a la superficie cutánea ya que consigue, entre otros resultados, mejorar la hidratación de la dermis. Unos beneficios que se potencian gracias a su método de extracción: se somete a altas temperaturas, se enfría para que se cristalice y se separa por medio de la centrifugación o filtración. Posteriormente se purifica y se dispensa en un estado líquido que resulta más recomendable para su uso. 

Su uso cosmético

Cuando se trata de recurrir a la parafina en el campo de la belleza son numerosos los usos saludables que se derivan de este aceite mineral. Así, además de resultar muy hidratante, mejora la suavidad de la piel por lo que se recomienda sobre todo para hacer mascarillas faciales ya que combate la sequedad y la rigidez del rostro; al mismo tiempo que consigue un efecto calmante y tensor. 

Pero no solo para la cara, los baños de parafina se emplean también en el caso de las manos y los pies como complemento a una sesión de pedicura o manicura. Lo que se consigue entonces es que se optimicen los resultados de esa exfoliación y limpieza y permite que el esmalte final que se aplique quede mucho mejor en la uña. 

Tratamiento reductor

Otra de las bondades de este aceite es servir como base para, gracias a su capacidad de generar calor, llevar a cabo algunos tratamientos reductores y eliminar la grasa localizada de algunas partes del cuerpo. Lo que sucede en este caso es que al elevar esa temperatura del cuerpo se estimula el metabolismo graso del organismo. 

Así, la parafina usada con este fin se puede aplicar en zonas como las piernas, las caderas y el abdomen. Una aplicación que se acompaña de un enérgico masaje para activar la circulación y hacer que esas toxinas se expulsen.

Sesiones de fisioterapia

Son tan numerosos los usos y beneficios de la parafina que también resulta útil cuando se hacen sesiones de rehabilitación muscular ya que alivia los posibles dolores de tipo articular y todo lo que sean molestias por contracturas, lesiones; así como patologías del tipo artritis, artrosis o tendinitis entre otras. 

Eso sí, antes de aplicar la parafina en este tipo de sesiones de fisioterapia es aconsejable consultar con un profesional médico ya que, en ocasiones, su uso puede estar contraindicado en algunos pacientes. Por ejemplo, no puede ser recomendable, ya que se aplica con calor, para algunas lesiones musculares que no precisen de más temperatura o para personas con problemas circulatorios como es el caso de varices o arañas vasculares, así como con afecciones dermatológicas como piel sensible, prurito o si hay alguna que otra pequeña herida en la piel. 

Sesión de fisioterapia en la que se puede usar parafina / Benjamin Wedemeyer en UNSPLASH
Sesión de fisioterapia en la que se puede usar parafina / Benjamin Wedemeyer en UNSPLASH

El baño de parafina

Una de las formas más comunes de aplicar la parafina (por ejemplo en el caso de las manos y los pies) es preparando un baño donde sumergir estas partes del cuerpo. Lo primero de todo es recurrir a una parafina que además tenga naranja, melocotón o manteca de karité ya que además de las propiedades de este producto se unirán otros beneficios antioxidantes, emolientes y rejuvenecedores para la piel. Teniendo esto en cuenta y con esta sustancia caliente se meten las manos con los dedos abiertos se durante un par de segundos y se extraen de nuevo delicadamente. 

Proceso que se repetirá varias veces hasta que la extremidad quede totalmente cubierta de dicho aceite mineral. A continuación, se envuelve la mano en una bolsa o guante de plástico especial para, después, introducirla en una manopla de rizo. Así estará la mano durante unos 15 ó 20 minutos. Transcurrido ese tiempo de espera, se quita todo y se empieza a retirar con suavidad la parafina. Lo ultimo es aplicar una loción hidratante con un ligero masaje para que el resultado final sea sencillamente perfecto.