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Horace Owiti Opiyo, el joven con los testículos y el pene deformados

Operan con éxito a un hombre que tenía un metro de pene y cinco kilos de testículos

El joven, de 20 años, ha sufrido durante diez años las consecuencias de una enfermedad rara llamada elefantiasis escrotal

3 min

Horace Owiti Opiyo es un joven de 20 años que ha vivido atrapado en su propio cuerpo durante una década. El joven, de Kenia, sufrió una picadura de un mosquito cuando tenía diez años, que le provocó desarrollar una enfermedad rara llamada elefantiasis escrotal. Hasta hace pocos días, era el hombre con el pene y los testículos más grandes.

Tras muchos años de sufriemiento, los médicos pudieron operar a Horace hace unas semanas y reducir el tamaño de sus genitales. El joven tenía un pene de un metro y los testículos le pesaban cinco kilos. Horace, conocido como Forence, fue operado en 2006 de un quiste en sus genitales, pero semanas después se dio cuenta de que la operación no había sido como esperaba y su pene y testículos empezaron a crecer extremadamente, hecho que le obligó a abandonar el colegio y alejarse de su vida, hasta ese momento, totalmente normal. La patología que le provocó esta enferemedad rara fue provocada por un extraño mosquito que inyectó sus larvas en el torrente sanguíneo y éstas bloquearon el sistema de drenaje del cuerpo, provocando que sus genitales se hincharan de forma salvaje a medida que acumulaba una ingente cantidad de líquido.

Forence quedó huérfano y no podía reunir el dinero suficiente para pagarse la operación, situación que lo ha mantenido así durante una década, provocándole fuertes dolores. La operación ha podido ser llevada a cabo gracias a un vecino conocedor de la situación que vivía Horace. El vecino le tomó unas fotografías y las subió a Facebook contando su historia. En pocas horas la historia se hizo viral y llegaron hastra Olivia Ranguma, esposa del gobernador de Kisumu, una ciudad portuaria al oeste de Kenia, que pidió a un médico conocido que ayudase al joven.

Forence fue trasladado al Hospital Jaramogioginga Odinga de Kisumu y allí por fin le realizaron varias exploraciones. Comprobaron que las funciones de sus genitales seguían intactas, y le sometieron a dos operaciones, una para reducir el volumen del escroto y otra para reconstruir el pene, de tal manera que tuviera un tamaño y forma normales.

Diez años después puede volver a llevar una vida normal.