Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Imagen de un baño con su lavabo y su inodoro / House Method en UNSPLASH

Estos son los objetos que es mejor no tirar nunca al inodoro

Uno no solo se expone a que se atasque el baño, sino a perjudicar el medio ambiente con esos deshechos

Victoria Herrero
6 min

Bajo ningún concepto, si uno no quiere preparar un atasco absoluto en las cañerías del inodoro. Y es que salvo el papel higiénico lógico que se usa tras ir al baño hay otro tipo de objetos que inconscientemente se tiran al WC sin saber que es mejor no hacerlo. Ya no solo por una cuestión práctica de tener el baño inutilizado (y el consiguiente abono de la reparación), sino por una cuestión de cuidado del medio ambiente

Y es que si estas tuberías tuviesen la capacidad de poder hablar a más de uno le sorprendería lo que llega a pasar por ese pequeño hueco que no es un cubo de la basura más, sino el lugar para hacer las evacuaciones y necesidades fisiológicas.

Ni toallitas ni bastoncillos

Un gesto que es muy común, echar al inodoro esa toallita con la que una se acaba de quitar el maquillaje. Aunque pueda parecer lo contrario, lo cierto es que si se acumulan esas toallitas en las cañerías del WC pueden provocar un atasco importante. Además, este tipo de celulosa no es desechable ni biodegradable por lo que perjudican el fondo marino. 

Lo mismo en el caso de tampones o bastoncillos de los oídos. Lo más higiénico es depositarlos en una papelera aparte, ya que es muy común que debido a su forma pueden quedar atascados; además de que en el caso de los bastoncillos no es raro que se rompan y formen una bola que al final bloquee los desagües. 

Tras una noche de pasión...

Nada de tirar los preservativos por el inodoro. Algo que, por otro lado, puede ser común que se haga. Lo más aconsejable en este sentido es tirar ese elemento a la basura de casa directamente. De lo contrario y al ser fabricados con látex y diseñados para que no se rompan, al final acaban flotando en las alcantarillas. 

Y si uno es de los que se fuma un cigarro tras ese momento de lo más romántico, nada de hacer canasta con el tabaco. Y es que por mucho que se tire de la cisterna de manera insistente (con el consiguiente gasto innecesario de agua), lo más probable es que las colillas se queden flotando en el agua ya que no se degradan con facilidad. 

Imagen de un cigarrillo, un objeto que nunca se debe tirar al inodoro / Irina Iriser en UNSPLASH
Imagen de un cigarrillo, un objeto que nunca se debe tirar al inodoro / Irina Iriser en UNSPLASH

¿Y los que tienen gato?

Si una persona tiene gato en casa esto seguro que le sonará: revisar cada día el arenero de su mascota para deshacerse de los excrementos de su animal doméstico, así como de la arena que ya está sucia y es necesario cambiarla. Un buen gesto que puede verse empañado si esas heces y esa gravilla se tiran por el inodoro. 

Y es que puede que pocos sepan que esos excrementos pueden contener un parásito que puede sobrevivir al tratamiento que se hace posteriormente a las aguas residuales, con el consiguiente riesgo tanto para la salud como para el entorno natural. Y en el caso de la arena, si uno echa demasiado, es fácil pensar qué pasará: se hará un tapón en el fondo de la taza que será complicado desatascar. Lo dicho, lo más acertado es tirar todos esos restos a una bolsa y de ahí a la basura convencional. 

Medicamentos, aceites o detergentes

El inodoro no es el pozo sin fondo donde se pueda echar de todo. Y esto se refiere también a aceites vegetales (que pueden acabar por formar bolas de grasa que atascan los colectores), pinturas y disolventes (los productos químicos con los que están hechos son muy contaminantes por lo que lo mejor es depositarlos en un punto limpio) ni medicamentos. Estos útimos son un riesgo si terminan en los depósitos de agua potable. 

El mismo peligro que si uno tiene un jardín y vierte en la taza restos que le puedan quedar de pesticidas e insecticidas. Si se echa en grandes cantidades y durante mucho tiempo al final pueden contaminar los saneamientos públicos

Baños atascados

Si uno no se ha dado cuenta o ya es demasiado tarde cuando lee esto, ya no le queda más remedio que proceder a la limpieza del atasco producido en su aseo. Y una de dos o llamar a un servicio profesional, que a veces no se hace por el gasto que esto supone, o seguir una serie de recomendaciones y trucos caseros que igual le funcionan. 

Eso sí, es importante recordar que se trata de remedios que pueden provocar el efecto contrario, por lo que lo mejor es dejárselo a los expertos. Si ni con esas, siempre se puede echar mano de un líquido desatascador, usar la fregona para hacer un efecto vacío como si fuese una ventosa o incluso echar bicarbonato de sodio con vinagre para que vaya limpiando la zona poco a poco.