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Varios botes con confituras / MUSEO DE LA CONFITURA

El dulce sabor del Museo de la Confitura de Torrent

Este es el proyecto de Georgina Regàs, una apasionada de este producto que hace una gran variedad de elaboraciones

02.05.2019 16:39 h.
5 min

Los secretos que esconde Cataluña por toda su geografía hacen que sea una zona perfecta para el turismo no sólo por los espacios naturales que tiene, sino también por la oferta cultural que hay en multitud de municipios. Uno de los que más sorprenden y que dejan un buen sabor de boca a aquellos que se animan a visitarlo es el Museo de la Confitura situado en Torrent, municipio de Baix Empordà.

Con cuatro tipos diferentes de confituras, se trata de un espacio en el que se muestran todas las invenciones que se han podido hacer con esta elaboración casera, además de que ofrece la oportunidad de comprar algunas muestras o aprender cómo elaborarlas mediante cursos y talleres.

Una iniciativa personal

Georgina Regàs, cocinera y escritora, es la fundadora del Museo de la Confitura. La historia tiene sus raíces en el mismo pueblo donde se encuentra el museo, con un limonero como protagonista.

En plena recolección de limones para hacer otro tipo de elaboraciones como zumos o pasteles, una amiga inglesa le dio la receta para hacer una mermelada de limón, algo muy poco usual. Esto hizo que se pusiese a investigar nuevas formas de elaboración de confituras hasta inaugurar, el 24 de julio de 2004, el Museo de la Confitura. En él muestra el avance de sus investigaciones en la búsqueda de nuevos sabores.

La elaboración artesanal prima en cada bote

Según explica la responsable, la inspiración le vino por un museo del chocolate que existe en Biarritz (Francia), que le motivó a abrir las puertas de un espacio dedicado a la que se convirtió en su nueva pasión. Los ingredientes para la elaboración de la confitura son muy sencillos: azúcar, ácido cítrico del limón y especias, sin nada más. Esto da como resultado productos de gran calidad elaboradas mediante el proceso artesanal, sin conservantes ni colorantes. En total son cerca de quinientos productos los que se ofrecen aquí, con sabores pensados para desayunos, carnes, embutidos, foie, quesos, pescados o postres, entre otros platos.

Botes de confitura / MUSEO DE LA CONFITURA

Botes de confitura / MUSEO DE LA CONFITURA

En 2007, con motivo del centenario de la muerte de Dmitri Mendeleev --uno de los químicos clave en la creación de la tabla periódica-- se publicó una tabla de las confituras, en la que se pueden ver todos los elementos que se han utilizado para elaborar las mismas. Desde el limón hasta el chocolate pasando por los espárragos, dientes de león, vino o cava han sido ingredientes para preparar estas mezclas. En todas ellas la base es la misma, con fruta pelada y cortada a mano, cocida a fuego lento y rellenando los botes de uno en uno para después etiquetarlos.

Horarios del Museo de la Confitura

El Museo de la Confitura está abierto durante todo el año, aunque con horarios especiales. De noviembre a marzo hay horario de invierno (abierto de 9 a 17 horas de martes a viernes en horario continuo; los sábados cierra a las 14 horas y vuelve a abrir de 17 a 20 horas; domingos y lunes permanece cerrado). Este último horario se mantiene durante el resto de meses, pero en julio y agosto el museo también abre lunes, siendo el domingo el único día de la semana que cierra sus puertas. Aunque es interesante conocer el proceso de elaboración, el principal atractivo de este lugar es poder comprar algunas confituras que es casi imposible encontrar en otro lugar. Además, en su página web se ofrecen los cursos y talleres que se realizan.

Confituras de tomate y aceituna negra / MUSEO DE LA CONFITURA

Confituras de tomate y aceituna negra / MUSEO DE LA CONFITURA

Respecto a Torrent, el municipio se encuentra en la zona de la Costa Brava, por lo que la oferta cultural y gastronómica de la zona es muy amplia y variada. La zona de Empordà es una de las Denominaciones de Origen que tiene Cataluña respecto al vino, por lo que una buena opción para acompañar al Museo de la Confitura es visitar alguna de las bodegas que se encuentran aquí. Pueblos como Capmany, Calonge o Garriguella cuenta con varias que, además, realizan visitas y catas.

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