Menú Buscar
Gran Muralla China / PIXABAY

Airbnb crea polémica al ofrecer dormir en la Muralla China

La empresa anunciaba un sorteo de una habitación en una de las atalayas del monumento que no ha gustado en el país

3 min

La plataforma de alquiler turístico Airbnb ha desatado la polémica en China tras lanzar una atrevida promoción en la que sorteaba una noche en una de las atalayas de la Gran Muralla China, el monumento más prestigioso y reconocido de todo el país y Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

El concurso fue lanzado el pasado 3 de agosto en la web de la compañía y se dirigía a los usuarios de la plataforma de China, Estados Unidos, Gran Bretaña, India, Japón, Corea del Sur, Australia, Alemania, Italia, España y Francia.

Una noche exclusiva

El concurso de Airbnb constaba de unas sencillas bases. Aquella persona que deseara participar, además de pertenecer a uno de los países citados anteriormente, debía redactar un ensayo en el que el tema central fuera la importancia de romper las barreras culturales entre pueblos.

Los ganadores conseguirían pasar una noche, del 4 a 8 de septiembre, en una atalaya de la Gran Muralla acondicionada temporalmente para servir de alojamiento, que se ubica en el centro del histórico monumento. Para ello, el espacio se pensaba habilitar con una cama doble, decoración e iluminación a base de velas, wi-fi, aire acondicionado, televisión e incluso techo.

Promoción Airbnb en la Muralla China / AIRBNB

Promoción de Airbnb en la Muralla China / AIRBNB

Indignación en el país

A pesar de que no existe ninguna ley que prohiba a los turistas pasar la noche en el recinto, algo de lo que se han aprovechado incluso algunas compañías ofreciendo paquetes para acampar, nunca antes se había llegado a tal extremo como el que proponía Airbnb. La promoción se ha traducido en indignación por parte de los residentes chinos puesto que consideran que este concurso está desprestigiando un monumento histórico de más de 2.000 años de antigüedad. 

La gran oleada de mensajes en contra de esta iniciativa se ha dejado ver sobre todo en las redes sociales, donde multitud de usuarios han mostrado su descontento. Una de las plataformas en las que más críticas se han concentrado es Weibo, una red social de gran influencia en China muy similar a Twitter. Por su parte, los portavoces de Airbnb han respondido a las críticas manteniendo su postura y asegurando que su intención no es la de alterar la estructura de este monumento histórico, sino más bien potenciar la cultura local. No obstante, tras la dureza de las críticas, la compañía ha decidido retirar la campaña aunque asegura seguir trabajando para fomentar el turismo en el país.