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La joven rusa Rain Gordon junto a su maletín / YOUTUBE

Una mujer se casa con el amor de su vida: ¡un maletín!

La joven rusa de 24 años asegura que está totalmente enamorada de la maleta y que se casaron en junio

3 min

El 2020 está siendo el año más surrealista. A punto de llegar a su fin, parece que todavía puede sorprender: la joven rusa Rain Gordon, de 24 años, se casó en junio con una maleta que había adquirido el pasado 2015. La mujer celebró el enlace junto a su familia en una ceremonia íntima oficiada por un amigo.

Esto le viene desde que era pequeña. Gordon, que trabaja en una guardería, explicó al medio Lad Bible que su pasión por los objetos empezó a los ocho años. “Desde mi infancia he creído que los objetos tienen alma, igual que todo lo que hay a nuestro alrededor. Creo en el animismo, que significa que hay vida en todo”, comentó la joven.

Una relación espiritual

“Cuando era pequeña me enamoraba de los lugares, como de un centro comercial. Yo sabía que eso no estaba aceptado en la sociedad, por eso no se lo decía a nadie”, asegura Gordon, muy dolida por no poder expresarse.

En cuanto a su relación con el maletín, explicó que se hizo oficial en noviembre de 2015, poco después de conocerse, cuando compartieron momentos íntimos como su primer abrazo y beso. El maletín, bautizado como Gideon, dejó a Rain prendada con la “relación espiritual” que mantenían. “Podemos tener conversaciones filosóficas durante tres o cuatro horas. Desde fuera parece un monólogo, pero nos comunicamos telepáticamente”, aseguró la joven totalmente enamorada de su marido.

Romper con los estigmas

La joven rusa aseguró haber intentado mantener relaciones con hombres en el pasado, pero que estas no llegaban a funcionar porque faltaba “conexión”. “Para mí, los objetos son mejores que las personas”, manifestó sobre su objetofilia.

Además, Gordon añadió que quiere concienciar y romper con los estigmas sobre las relaciones humanas con los objetos. “Ojalá la gente fuera más comprensiva. No puedes juzgar a las personas por algo que no entiendes”, reclamó. Este curioso enlace matrimonial se une a otro peculiar de este mismo año: el culturista ruso que se casó con su muñeca inflable de silicona.