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Haley Parke y su marido /TELECINCO

Una mujer avanza tres semanas el parto para que su marido pueda conocer a su hijo antes de morir

El progenitor del bebé fallecía, víctima de un cáncer terminal, instantes después de que le pusieran al recién nacido en el pecho

3 min

La historia de Haley Parke ha enternecido a los internautas. La joven pareja de Connecticut (Estados Unidos) decidió adelantar el parto de su segundo hijo con una misión, que el padre, enfermo terminal de un cáncer que le diagnosticaron seis meses antes, pudiera conocer al recién nacido antes de fallecer.

“A tres semanas del nacimiento de nuestro segundo hijo, mi marido y yo sabíamos que lo correcto era pedir una inducción. Los médicos de la UCI trabajaron con la jefa de partos de alto riesgo y me ofrecieron la posibilidad de la inducción”, ha explicado Parke en Facebook, a su vez que aseguraba que cruzó los dedos para que todo saliera bien.

Parto contrarreloj

Sin embargo, el tiempo se convertía en su peor enemigo. No podían esperar a que hicieran efecto los fármacos inoculados para provocar el parto.

El estado de salud de su esposo, de quien solo han trascendido sus iniciales, JB, empeoró en cuestión de minutos y Haley, pidió someterse a una cesárea. “En ese momento o hacían una cesárea o Jb no conocería a nuestro hijo”, escribe en su perfil.

Cesárea de urgencia

“En un minuto estaba en el quirófano y 20 después había nacido nuestro hijo. Me lo dieron para que lo besara y un equipo de médicos y enfermeros lo subieron dos pisos. Lo colocaron en el pecho de su padre”, ha continuado la mujer.

Tras poner al pequeño encina del pecho de su padre, Parker cuenta que las constantes vitales de su marido mejoraron como por arte de magia. “Hacía pequeños movimientos y dulces gemidos reconociendo que nuestro hijo estaba allí”, ha revelado.

El último suspiro de JB

Nada más salir de quirófano, la joven pidió que la trasladaran junto a su marido y su hijo. De hecho fue allí, donde instantes después JB fallecía cogido de la mano de su esposa y con su bebé encima del pecho.

"Sus últimos suspiros fueron con nuestro hijo en su pecho y su mano en mi mano”, ha confesado la mujer en una emotiva publicación. Cuanto al estado del bebé, cabe destacar que pese haber nacido antes de que el embarazo llegase a término, nació completamente sano, sin tener que pasar por la incubadora.