Menú Buscar
La Euthanasia Coaster, que en español significa "la montaña rusa para la eutanasia"

Una montaña rusa creada para morir

El debate sobre una muerte digna y voluntaria en España sigue abierto mientras que en otros países se contemplan alternativas para morir dignamente

3 min

Julijonas Urbonas inició en 2010 el diseño de la Euthanasia Coaster, que en español significa "la montaña rusa para la eutanasia". Tras haber trabajado en un parque temático, explicó que su montaña rusa tiene como objetivo “llevarse vidas con elegancia y euforia”.

Desde que era un niño trabajó en el desarrollo de parques de atracciones. En 2004 se convirtió en el jefe del parque temático Dino Parkas Radailiai, en Klaipeda (Lituania), y, pese a su buena gestión, su último diseño no ha gustado a todos los públicos. Julijonas es el creador de una máquina que mata provocando un paro cardíaco que sufre el corazón humano tras dar unos cuantos giros violentos.

Presentó la maqueta mientras era estudiante en el Royal College of Art de Londres y, según explica él mismo, esta montaña rusa se basa en una “estética gravitacional” y enseña los "límites del cuerpo humano”.

El recorrido dura tres minutos y diez segundos, en los que al final del trayecto el cuerpo habrá dejado de funcionar. La atracción empieza con una subida de 510 metros que ayuda a generar la suficiente energía cinética para impulsarse a través de las diez secuencias de bucles. Tras la subida, el vagón realiza la bajada en diez segundos y tiene la potencia suficiente para realizar estos diez giros por inercia.

¿Cómo mueren los pasajeros?

Según explica el inventor, el efecto de la velocidad que alcanza el dispositivo, 360km/h, causa que la sangre se vea empujada hacia las extremidades inferiores y, como consecuencia, el cerebro se queda sin riego. De esta forma, el jinete de la atracción muere de una forma eufórica para terminar en un sueño dulce al final del paseo.

La velocidad y la altura son elementos fundamentales para el resultado final: el fallecimiento. La velocidad arrastra la sangre hacia las extremidades y deja al corazón y cerebro sin sangre. La altura, por su parte, priva al cerebro de oxígeno y la combinación de los dos elementos culmina con la muerte.

Aunque el recorrido dure poco más de tres minutos, son solo 60 segundos los que se necesitan para morir, exactamente aquellos en los que el pasajero está expuesto a una fuerza de gravedad de 10 G, insoportable para los humanos, ya que es seis veces superior al límite. Esta fuerza se produce cuando el usuario se encuentra en los giros de la montaña rusa.

El proceso sugerido es que en la subida de 510 metros el pasajero acepte paulatinamente que su final ha llegado para iniciar su caída libre hacia la muerte