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Mapa geográfico que ilustra los cambios por las precipitaciones en el  desierto de Atacama en últimos 3 años / SCIENTIFIC REPORTS

Las primeras lluvias en 500 años acaban con la vida en Atacama, el desierto más árido

En este lugar en el norte de Chile la precipitación media anual suele estar por debajo de los cuatro milímetros; las investigaciones encuentran paralelismos con lo que sucedió en Marte

13.11.2018 17:20 h.
9 min

La inesperada caída de agua ha causado estragos en el desierto de Atacama, el lugar más seco de la Tierra. Las primeras precipitaciones abundantes de las que se tienen datos en 500 años han causado la muerte de microbios acostumbrados a sobrevivir sin ellas. 

Según el equipo internacional de científicos españoles del Centro de Astrobiología (GAB/CSIC-INTA), cuyos análisis se han presentado esta semana en la revista Scientific Reports, "contrariamente a lo que que cabría esperar intuitivamente", el aporte de agua "no ha supuesto un florecimiento de la vida en Atacama".

Alberto G. Fairén, investigador del CAB sostenía, tras estudiar la microbiología de estos lagos hipersalinos, que el agua "ha causado una enorme devastación en las especies microbianas que habitaban estos lugares antes de las lluvias".

Desafío al clima habitual

En este lugar situado en el norte de Chile las precipitaciones son muy escasas. Las lluvias son tan anecdóticas que la precipitación media anual suele estar por debajo de los cuatro milímetros por metro cuadrado. En comparación con otros lugares áridos y secos de la Tierra, esta zona es la que que tiene registrados los valores pluviométricos más bajos. Por ejemplo, Sevilla registra 576 mm y Santiago de Chile 359 mm.

Desierto de Atacama florido tras las lluvias intensas del fenómeno de "El Niño" / EFE

Desierto de Atacama florido tras las lluvias intensas del fenómeno de "El Niño" / EFE

El invierno altiplánico hace que las corrientes de aire húmedo provenientes de los Andes propicien la caída de algo de nieve. Así, este lugar pese a su extrema aridez, entre diciembre y marzo cambia de paisaje y se vuelve "más frío". En los últimos tres años han ocurrido varias situaciones meteorológias nada habituales allí. En 2015 llovió de manera significativa en dos ocasiones, el 25 de marzo y el 9 de agosto. Los autores de este estudio enlazan estos episodios con el cambio climático. Incluso Fairén subraya cómo "por primera vez desde que hay registros, formaron lagunas efímeras".

Resistencia en el desierto

Contrariamente a lo más habitual en la naturaleza, el estrés osmótico en Atacama se ha producido por la abundancia repentina de lluvia. Este estado de estrés osmótico se produce por una situación de desequilibrio cuyo origen está en los cambios en el aporte de agua. Fairén explica que "el rango de extinción fue del 85%".

Sólo las bacterias Halomonas siguieron activas en esta zona desde del punto de vista metabólico. Esto es, sólo este grupo de microorganismos fue capaz de seguir reproduciéndose en las lagunas que se formaron con el agua de lluvia. En cambio, el resto de bacterias murieron.

Muerte por agua 

La peculiar composición del resto de bacterias no Halomonas les costó la vida ya que estaban perfectamente adaptadas a vivir en condiciones de extrema sequedad. Así, ante las abundantes precipitaciones no fueron capaces de adaptarse y han muerto por exceso de agua. Fairén ha recalcado que los resultados de la investigación han sido sorprendentes: "Otros grupos habían visto que las lluvias traen un florecimiento de la vida en Atacama".

El científico también explica que "su estudio se hizo en zonas hiperáridas, donde suele llover cada década más o menos, y el nuestro se ha hecho en el corazón hiperárido del desierto, el punto más seco de la Tierra". Este hecho, tal y como explica Fairén, ha hecho que "la respuesta de los microorganismos que habitan en uno y otro lugar después de las lluvias ha sido totalmente diferente".

El planeta rojo en la Tierra

Desde 2003 se llevan a cabo investigaciones en Atacama para tratar de conocer mejor las variables que hacen posible la vida en este lugar aparentemente tan hostil para ello. Sus características lo convierten en una amplia zona de estudio para investigar la posible habitabilidad de Marte debido a su enorme parecido. Su superficie, de más de 105.000 kilómetros cuadrados, está compuesta por una superficie muy salina con abundantes nitratos sulfatos y percloratos. La radiación es muy alta y es extremadamente pobre en sustancias orgánicas. Pese a todo esta características en Atacama ha sido posible la vida. 

Vista aérea del desierto de Atacama / EFE

Vista aérea del desierto de Atacama / EFE

Según las investigaciones, hace entre 4.500 y 3.500 millones de años había grandes cantidades de agua líquida en la superficie de Marte. Estos datos se conocen gracias a la información aportada por las pruebas hidrogeológicas conservadas en forma de minerales hidratados en la superficie. También la huella de ríos, lagos, deltas y lo que creen que podría ser un océano ha servido para esclarecer lo que supuestamente ocurrió en el planeta rojo. A pesar de que Marte fue perdiendo su atmósfera e hidrosfera, hasta convertirse en el mundo seco, hace entre 3.500 y 3.000 millones de años hubo ocasiones en las que la abundante agua excavó su superficie formando canales y causando inundaciones catastróficas

Estrés similar

La hipótesis de estos científicos gira en torno a la posibilidad de que si aún existían comunidades de microbios habituadas al clima seco extremo en Marte, estos microorganismos habrían sufrido un estrés similar al que se han visto ahora en Atacama. Fairén explica que la investigación permite “establecer un análogo con lo que sucedió en Marte en la época en la que perdió su agua líquida, y contribuye a explicar el destino de una posible biosfera marciana primordial".

Lago hallado en el planeta Marte / TWITTER

Lago hallado en el planeta Marte / TWITTER

La gran sequedad de Atacama ha hecho que este lugar sea uno de los mejores lugares para la observación astronómica. Los científicos conocen que el corazón del desierto ha sido árido durante los últimos 150 millones de años e hiperárido desde hace 15 millones. Para seguir su estudio y conseguir esclarecer más datos sobre este peculiar lugar, se han instalado algunos de los más profesionales y potentes telescopios del mundo: ALMA, el Very Large Telescope (VLT) y el Telescopio Extremadamente Grande (ELT), construido actualmente.

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