Menú Buscar
Pásate al modo ahorro
Jardines de Mossèn Costa i Llobera / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

Jardines de Mossèn Costa i Llobera, un trozo de México en plena Barcelona

Más de tres hectáreas naturales donde destacan los cactus, las plantas suculentas y los árboles mediterráneos

Victoria Herrero
6 min

Un pulmón en plena ciudad. Así se puede catalogar este espacio natural ubicado en Barcelona y que incluso ha sido nombrado por el prestigioso The New York Times como uno de los mejores jardines del mundo. Se trata de los de Mossèn Costa i Llobera, un espacio singular que cuenta con un amplio catálogo de especies vegetales que bien merecen una visita. 

Se encuentra en el barrio del Poble-sec, en la carretera de Miramar, y desde allí se contemplan unas vistas únicas tanto de todo el litoral y la costa barcelonesa como de su imponente puerto. Un lugar que se puede visitar todos los días de la semana desde las diez de la mañana hasta las siete de la tarde (cierra dos horas más tarde en los meses de abril a octubre).

Un poco de historia

Para conocer el origen de este vergel único hay que mencionar al arquitecto Joaquim Maria Casamor y al maestro de la escuela de jardinería, técnico y especialista en plantas crasas Joan Pañella. Son los verdaderos artífices de este conjunto natural. Un proyecto de paisajismo y urbanismo que venía precedido de una intensa investigación para poder conocer la adaptación de ciertas especies de plantas y árboles al terreno y el clima de la ciudad. El punto de inicio de la creación de este apreciado jardín fue la urbanización de toda esta zona de Montjuïc.

Fue precisamente a este punto al que se trajeron distintas especies vegetales procedentes de miles de kilómetros, concretamente de las Canarias, Andalucía y distintas ciudades al borde del Mediterráneo (incluso también de Italia). Inaugurados hace más de 40 años, durante este tiempo, los jardines de Mossèn Costa i Llobera se han visto sometidos a diversas reformas para adecuar el buen estado de sus plantas y árboles.

Los cactus, protagonistas

Un trozo de México en Barcelona. Esto es lo que algunos podrán pensar nada más darse un paseo por este terreno natural. Una colección única de especies naturales que viven en más de tres hectáreas y donde sobre todo destacan variedades de plantas y árboles de zonas tropicales, desérticas y semidesérticas; especialmente sus plantas suculentas y sus cactus. Precisamente, entre los ejemplares cactáceos se puede admirar un oreocereus neocelsianus que tiene unos 200 años.

Esta es la razón por la que muchos se acercan hasta estos jardines, para admirar esta especie vegetal única que crece en terrenos arenosos y sorprende por su tamaño, sus curiosas formas (como si fuera un tubérculo, una estrella o una peculiar bota de vino) y por el color de sus flores. Entre los más apreciados están aquellos que proceden de México o de los desiertos de California, Baja California y Nevada en Estados Unidos.

Biodiversidad única

Pero hay mucho más por descubrir en este interesante recorrido: ejemplares de aloe, dientes de cocodrilo de Sudáfrica, aizoáceas africanas y todo tipo de árboles procedentes de México, Australia, Marruecos y Brasil. Destacan sobre todo aquellos que son más propicios a un clima mediterráneo como es el caso de los algarrobos, los olivos, los ficus, los llamados árboles botella y las divertidas patas de vaca.

Jardines de Mossèn Costa i Llobera / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA
Jardines de Mossèn Costa i Llobera / AYUNTAMIENTO DE BARCELONA

También cuenta con una docena de especies de palmeras entre las que se puede admirar la datilera (oriunda de la zona de Arabia y el Norte de África), así como una autóctona de Europa, el palmito Chamaerops humilis

Entre los mejores

Un impresionante rincón de la ciudad de Barcelona que en el año 1987 un periodista del citado periódico norteamericano incluyó en la lista de los diez mejores jardines del mundo sobre todo por esa magnífica biodiversidad natural que ha vivido durante todos estos años algunos momentos dramáticos. Es el caso de las heladas sufridas justo ese mismo año y que hicieron que muchas de las especies se perdiesen. Fue un duro trabajo el de volver a recuperar esas plantas y árboles, cerca de un 40%, durante esas semanas de bajas temperaturas.

Un esfuerzo que, sin duda, mereció la pena, ya que fue distinguido con este galardón del que están muy orgullosos en la ciudad y al que, además, ha ayudado mucho la ubicación del jardín: las características geográficas de la ladera en la que se localiza hacen que reciba la luz del sol durante la mayor parte del día y esté protegido del viento del norte, creando un microclima que en ocasiones se asemeja al hogar de procedencia de las plantas.