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'Homo erectus', evolución del hombre / CREATIVE COMMONS

Un estudio confirma que el 'Homo erectus' se extinguió por perezoso

Esta especie seguía "estrategias de menos esfuerzo" en sus instintos de supervivencia

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La ciencia lo ha confirmado, el Homo erectus, una especie humana que pobló nuestro planeta hace más de 70.000 años, se extinguió por tratarse de un homínido perezoso. En concreto, su sistema de actuación y evolución sugería seguir "la estrategia del mínimo esfuerzo", lo que provocó que no fuera aventajado en la construcción de armas ni herramientas necesarias para su supervivencia.

Así lo ha revelado un nuevo estudio llevado a cabo por un equipo de científicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU). Los investigadores llegaron a esta conclusión después de analizar los restos arqueológicos de un yacimiento de Saffaqah, en la Península Arábiga. Entre estos restos se diferenciaban varias herramientas y utensilios que no indicaban ser fruto de un gran desarrollo, incluso para su época. “Para hacer sus herramientas de piedra usarían cualquier piedra que pudieran encontrar tendida alrededor de su campamento, que en su mayoría eran de baja calidad comparada con lo que usaron los fabricantes de herramientas de piedra”, comenta Ceri Shipton, uno de los autores del estudio. Por ello, sus herramientas eran mucho más inferiores en efectividad que las de los Homo sapiens tempranos y los Neandertales.

Perezosos y conservadores

Según ha podido diagnosticar el equipo científico, la pereza de esta especie provocó que se conformaran con armas precarias que encontraban en la naturaleza y que en ningún caso –salvo excepciones– se habían manipulado para mejorar su efectividad. “Cuando miramos el afloramiento rocoso no había signos de actividad, artefactos ni excavación de la piedra. Sabían que estaba allí, pero debido a que tenían suficientes recursos adecuados, parecían haber pensado: '¿Para qué molestarse?'”, comenta el investigador Shipton.

Además de esto, el Homo erectus se caracterizó igualmente por ser una especie conservadora que no cambió sus hábitos ni trató de adecuarse a las nuevas necesidades de su entorno. Precisamente este motivo se enmarca como otra de las razones principales que produjo su desaparición ya que el ambiente en el que vivían acabó secándose y convirtiéndose en una especie de desierto que hizo imposible su supervivencia.