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Recreación de un homo neanderthalensis / WIKIMEDIA COMMONS Científicos crean minicerebros del hombre de Neandertal

Científicos planean ‘cultivar’ minicerebros del hombre de Neandertal

Estos pequeños cerebros estarían diseñados añadiendo genes neandertales en el ADN de las células madre del homo sapiens

3 min

El hombre de Neandertal, también conocido como homo neanderthalensis, se extinguió en la época prehistórica hace unos 28.000 años, pero un grupo de científicos quiere ‘devolverlos a la vida’, al menos una parte de su cuerpo. En el Instituto de Antropología Evolutiva Max Planck de Leipzig (Alemania) se va a poner en marcha próximamente una iniciativa que busca crear artificialmente minicerebros del hombre de Neandertal creados genéticamente.

En un nuevo intento por entender las diferencias entre los humanos y nuestros ancestros más próximos, estos científicos pondrán en marcha en los próximos meses su experimento. Éste consistirá en cultivar pequeñas burbujas de tejido (conocidas como organoides cerebrales) a partir de células madre de homo sapiens, que serán modificadas utilizando avanzadas técnicas de edición genómica añadiéndoles ADN  procedentes del hombre de Neandertal.

Objetivo: cultivar organoides

A pesar de que con este procedimiento no será posible crear un cerebro completo de hombre de Neandertal, el objetivo es lograr pequeñas porciones de organoides con un tamaño suficiente para poder comparar la estructura cerebral de un homo sapiens con el de un hombre de Neandertal.

Un médico realiza un ensayo clínico con un cerebro / EFE

Un médico realiza un ensayo clínico con un cerebro / EFE

Estos organoides son órganos artificiales que se comportan como si fueran reales sin serlo. No son considerados como seres humanos, ya que ni sienten ni padecen, simplemente se comportan como si estuvieran vivos poniendo en marcha todos los procesos para los que sus células y su ADN están genéticamente preparados.

La relación entre el homo sapiens y el hombre de Neandertal

El profesor Svante Pääbo, líder del proyecto, ha explicado que su grupo ya ha logrado introducir genes neandertales responsables del desarrollo craneofacial en ratas, además de genes relacionados con la percepción del dolor en ranas para averiguar si nuestros antepasados tenían un umbral del dolor distinto al nuestro.

“Nuestro objetivo es encontrar diferencias básicas en el funcionamiento de las células nerviosas que pueden ser la base del porqué los humanos parecen ser cognitivamente tan especiales”, señaló Pääbo.El académico también espera que su investigación pueda aportar más datos sobre por qué se extinguió el hombre de Neandertal y como el homo sapiens ha sobrevivido hasta nuestros días.