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El oso Hank 'The Tank' REDES

Hank 'El tanque', el oso de 230 kilos al que le gusta la pizza y atemoriza a la población

El animal ha allanado más de 30 viviendas, causado daños en 33 propiedades y causa el caos a su paso

3 min

Temor por Hank The Tank, es decir, por Hank El tanque, el problema es que en español no rima. Y además poco importa el pareado cuando este oso tiene atemorizada a toda una población.

El animal se encuentra por las proximidades de Lake Tahoe, al norte de California (Estados Unidos) y ya ha causado daños en 33 propiedades y entrado hasta en 30 casas en busca de comida. Porque sí, Hank está gordo.

Dimensiones y comida

El tanque pesa 230 kilos cuando lo normal en su especie es rondar los 113kg, máximo 140kg. El problema es que durante la pandemia, ante la falta de gente, el oso empezó a acercarse a la población y descubrió mejores manjares de los que le provee la naturaleza.

“Hank no subsiste con hormigas, larvas y bayas como hacen otros osos salvajes”, declara el portavoz del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW), Peter Tira. “En Tahoe hay mucho acceso a comida altamente calórica. Es más fácil dar con trozos de pizza que adentrarse en el bosque a encontrar su sustento”, añade. Y es que parece que donde esté la pizza que se quite cualquier sabrosa hormiga.

Busca y captura

Pese a lo gracioso o anecdótico que pueda parecer la población está atemorizada. Desde el CDFW y el propio municipio están haciendo todo lo posible para dar con él. Han usado desde bolas de pintura, tasers, balas de goma, trampas… Nada ha tenido el éxito esperado. Ni la disuasión ni la caza han podido con él.

La policía ya ha recibido 150 llamadas por los desperfectos causados por Hank, mientras los animalistas y algunos vecinos reclaman que se lo trate con respeto y no se le dé muerte. The Thank, por su parte, sigue en busca de pizza o cualquier otra comida humana que pueda encontrar y ha dado con el lugar perfecto. Además, ya ha adquirido una nueva habilidad: “Ha aprendido a usar su tamaño y su fuerza para entrar en los hogares”, aseguran.