Menú Buscar
El Planeta 9, en una imagen de archivo / CC

Un hallazgo aproxima la evidencia del Planeta 9 en nuestro Sistema Solar

El descubrimiento de un objeto que gira de forma extraña alrededor del Sol podría ser la clave de esta hipótesis

3 min

En el año 2016, Michael Brown y Konstantin Batygin, dos astrónomos del Instituto de Tecnología de California (Caltech), observaron una serie de órbitas irregulares de varios cuerpos celestes y rocas en el Cinturón de Kuiper. Esto les llevó a declarar la posible existencia de un planeta lejano, con unas dimensiones 10 veces más grandes que el tamaño de la Tierra, una suposición que un año más tarde fue defendida por la NASA. Sin embargo, no ha sido hasta ahora, gracias al hallazgo de un cuerpo rocoso con una extraña órbita alrededor del Sol, cuando se ha afianzado la idea de la posible existencia del Planeta 9.

El nuevo descubrimiento se corresponde con un objeto, que bien podría ser un cuerpo rocoso de grandes dimensiones, con una órbita sospechosa, puesto que en vez de estar alineada al resto de los planetas de nuestro Sistema Solar, presenta una trayectoria elíptica con una inclinación 54º superior. Así lo ha determinado un equipo de la organización astronómica Dark Energy Survey, responsables del hallazgo del objeto, al que han bautizado como 2015 BP519.

Otros motivos

El estudio de otros objetos ubicados en el cinturón de Kuiper demostró que las órbitas elípticas de dichos objetos apuntaban en la dirección opuesta a la de todos los demás planetas, hecho tan poco probable que solo podría explicarse por la existencia de un cuerpo de grandes dimensiones que consiguiera atraerlos a través de su fuerza gravitatoria. Ante la respuesta negativa de la comunidad científica, el astrofísico Konstantin Batygin defendió esta teoría con estas famosas palabras: “Si decidieras eliminar esta explicación e imaginar que el Planeta 9 no existe, entonces generarías más problemas de los que resolverías".

Asimismo, la existencia del Planeta 9 también explicaría un increíble misterio sin resolver. Los defensores de esta teoría apuntan que la existencia de este cuerpo podría ser responsable de la inclinación del resto de planetas del Sistema Solar respecto al ecuador del Sol. Esta inclinación es aproximadamente de unos 6º sobre el eje y se lleva produciendo desde hace más de 4.000 millones de años sin que aparentemente se le haya encontrado solución.