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Una imagen de archivo de una abuela / PIXABAY

Le gasta una inocentada a su abuela y no sale como esperaba: "No debería haberla hecho"

A partir de ese día, el chico dejó de hacerle bromas a su familiar por el Día de los Inocentes

3 min

El día de los Santos Inocentes se celebra cada 28 de diciembre y es el momento del año en el que aquellas personas que disfrutan haciendo bromas pueden echar a volar su imaginación. Sin embargo, algunas inocentadas pueden traer consecuencias fatales.

Esto es lo que le pasó a Jaime, un joven que año tras año le gastaba bromas a su abuela. Hasta que un día se le fue de las manos y se sintió tan mal que dejó de hacerle inocentadas para siempre.

Un juego

Él mismo ha contado su experiencia a través de un hilo de Twitter. Al parecer, la abuela de Jaime estaba acostumbrada a recibir las llamadas de su nieto intentando colarle alguna historia, pero ella siempre le seguía el juego y hacía ver que se las creía. 

Las bromas fueron subiendo de nivel hasta que un día, con la ayuda de su prima, decidió llamarla en fecha distinta al día de los inocentes y poder engañarla. Entonces, el joven se hizo pasar por un periodista de El Diario Montañés asegurando que quería realizarle una entrevista para "un reportaje sobre abuelos cántabros futbolistas".

Muy ilusionada

Para sorpresa de todos, a la mujer le alegró que quisieran contar con su testimonio para el escrito --"Ay, qué ilusión", dijo. Sin saber cómo salir de su propio embrollo y, para no romperle la felicidad a su abuela, Jaime le hizo la entrevista y fingió ser realmente el reportero.

"Plagié una página de ‘El Diario Montañés’, le puse una foto de mi abuela con pie de foto y todo y escribí una entrevista con todo los que nos sonaba que había dicho. Me lo curré muchísimo”, asegura el joven.

Sentimiento de culpa

“No quería hacerle daño, quería que siguiese ilusionada y presumiera de su entrevista sin que nadie se pudiera reir de ella”, expresa Jaime. Con la ayuda de otro primo, avisaron a su abuela de que la entrevista solo se publicaría en Internet, pero que se la imprimirían para que pudiera verla y enseñársela a todo el mundo.

"Por una vez, se tragó enterita la única broma que no debería haberle hecho. Porque, amigos, con la ilusión de la gente no se juega. Y menos si esa persona era la más maravillosa que he conocido", apunta el tuitero. Su historia se ha hecho viral rápidamente en redes y ha emocionado a todos.