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La catedral de Notre Dame durante el incendio que la devoró hace dos años / EP

Francia talará un roble de 230 años para poder reconstruir Notre Dame

Se emplearán más de 1.000 árboles de todo el país para rehacer la celosía de madera del techo y reemplazar la base de la aguja que se derrumbó

3 min

Hace dos años, el pasado 15 de abril de 2019, el mundo entero se paralizó durante unos instantes mientras la catedral de Notre Dame era pasto de las llamas. Un incendio que dañó considerablemente el monumento, hasta el punto que la aguja del templo y su tejado se derrumbaron.

Además, una gran cantidad de obras de arte, muebles y cristaleras del interior fueron destruidas por el fuego. Desde el minuto uno, las autoridades francesas se volcaron en la reconstrucción de Notre Dame, recaudando más de 800 millones de euros en poco más de un día, y poco a poco la catedral va recuperando su esplendor. Sin embargo, el siguiente paso ha causado mucho revuelo: necesitan talar un roble de más de 230 años.

"La mejor segunda vida"

Según informó la CNN, para poder reconstruir Notre Dame tal y como estaba, es necesario talar un roble de unos 20 metros de altura. El árbol, con más de 230 años de vida, será uno de los que se encuentra en el interior del bosque real de Bercé, en la región del Loira.

La decisión, inesperadamente, ha sido bien recibida en Francia. Es más, Pauline Delord, una guardiana forestal de 15ª generación cuyo trabajo consiste en proteger y administrar el bosque en el que se encuentra el roble, se mostró entusiasmada con la elección: "Es la mejor segunda vida que podemos darle al árbol". Una muestra de la consternación que vivió el pueblo francés con el incendio.

Árboles de toda Francia

Junto al árbol centenario, otros más de 1.000 robles serán talados para rehacer la celosía de madera del techo y reemplazar la base de la aguja que se derrumbó. Para no avivar protestas ecologistas, y darle más historia a la donación de árboles, el general del ejército encargado de la reconstrucción, Jean-Louis Georgelin, ha contado que todos ellos fueron plantados bajo el reinado de Luis XIV con el fin de proporcionar madera para construir los mástiles de los barcos de la marina gala.

Pero no serán los únicos, y es que se han donado árboles de más de 200 bosques de toda Francia para que los cuatro rincones del país estén representados dentro de la reformada catedral. Ahora, los expertos irán seleccionando los árboles y talarán los elegidos para dejarlos secar durante 12 y 18 meses. Así se asegurarán de que las vigas no encojan ni se muevan una vez instaladas, y se espera que puedan mostrarse al público en la reapertura prevista para el 2024.