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Ladrón intentando forzar una casa para robar / S_Salow en PIXABAY

Consejos para evitar que roben en casa durante las vacaciones de Navidad

Lo más fundamental es no publicar en redes sociales que uno se ha ido de viaje durante esas semanas

Victoria Herrero
6 min

Comienzan las esperadas vacaciones de Navidad y los que tengan suerte se podrán ir a su segunda residencia o bien hacer una escapada o un gran viaje a lugares más cálidos en los que celebrar estos días tan especiales. Algo que saben muy bien los amigos de lo ajeno que aprovechan estas ausencias para colarse en las viviendas y llevarse todo lo que encuentren a su paso

Pero, para irse de casa tranquilo, nada como seguir una serie de consejos para evitar que durante estos días de descanso los ladrones entren en ese domicilio particular. Recomendaciones que harán, en la medida de lo posible, que los dueños o inquilinos de la misma sean víctimas de un hurto a la vuelta a la vivienda tras esos días fuera de la ciudad. 

Un secreto

En redes sociales es frecuente ver cómo sus usuarios anuncian a bombo y platillo su escapada navideña o ese viaje de ensueño al otro lado del mundo a una playa paradisíaca. Lo mejor, en este caso, es no decir nada de cómo, en qué momento y qué lugar se celebrará la Navidad o si uno se va fuera de casa. Lo único, avisar a la familia por si ocurre alguna urgencia y es necesario contar con alguien de confianza para entrar en el hogar. 

Por tanto, nada de comentar esa ausencia ni en redes sociales, ni poner imágenes de esas vacaciones en las mismas. También es importante mantener el secreto delante de desconocidos si, por ejemplo, se hace alguna mención en un establecimiento comercial en ese destino vacacional y nada de dejar un mensaje en el contestador anunciando que no hay nadie en casa. Este tipo de comentarios, aunque puedan parecer inocentes, es casi como si uno le diese las llaves de su propia casa a los ladrones

Marcas sospechosas

Si durante esos días de vacaciones es posible que un familiar o amigo acuda a la vivienda cada dos o tres días para comprobar que todo está correcto o recoger la correspondencia en el buzón, también es una buena oportunidad para que compruebe si hay alguna que otra señal un tanto sospechosa junto a la puerta. Son marcas que dejan esos delincuentes acerca de las costumbres (por ejemplo, está fuera de casa por las noches) o del tipo de residente de esa casa (si es una persona sola de avanzada edad).

En el caso de que se observe alguna marca de este tipo, lo que se debe hacer inmediatamente es llamar a la policía, además de avisar al dueño de la casa para que regrese lo antes posible. Otra buena idea es contratar un servicio de alarma o de videovigilancia para evitar ese posible robo que se ha estudiado con antelación por parte de los ladrones. 

Una casa segura

Además de las recomendaciones anteriores, otra buena idea es fijarse en la infraestructura de esa vivienda para ver si es posible mejorar todo lo relativo a la protección y seguridad de la misma. Esto es, asegurar tanto las puertas de acceso como las ventanas (en el caso de que sea una planta baja) con dispositivos de seguridad, colocar un bombillo reforzado en el caso de las entradas, así como una cerradura que cuente como mínimo con tres puntos de anclaje al marco de la puerta.

Cerradura, una medida de seguridad para evitar que roben en casa / Neshom en PIXABAY
Cerradura, una medida de seguridad para evitar que roben en casa / Neshom en PIXABAY

Otra buena idea es apostar por una cerradura que disponga de llave de seguridad con código único o bien por las que llevan asociado un cerrojo de control. Y si esas ausencias son prolongadas y se hacen de manera frecuente a lo largo del año, si se dispone por ejemplo de una segunda residencia a la que se va con asiduidad, nada como unas buenas rejas en el caso de viviendas unifamiliares y persianas en todas las ventanas y balcones.

Si ni con esas...

Si pese a todas las precauciones que se tomen uno vuelve a casa tras las plácidas vacaciones y descubre que la puerta está abierta, hay indicios de que la cerradura ha sido forzada, una ventana rota o se puede ver que todo ha sido revuelto... es un hecho: los ladrones han entrado. En este momento, lo primero de todo es evitar entrar en la vivienda, ya que puede que los delincuentes sigan todavía en su interior, y llamar enseguida a la policía. Una vez lleguen, serán ellos los que se aventuren a entrar en el domicilio y comenzarán la investigación de lo sucedido. 

Así pues, toca que el dueño o inquilino de la casa haga una lista lo más detallada posible de todo lo que haya podido ser sustraído o robado. En este caso es bueno aportar facturas o documentos que acrediten la pertenencia de esos objetos robados, especialmente si son de un valor considerable. Una información que será de utilidad para la compañía de seguros en el caso de que la póliza cubra la indemnización de todos esos artículos. Además de dar parte a esa aseguradora se debe interponer la denuncia formal en la comisaría.