Menú Buscar
Estampa otoñal / CREATIVE COMMONS La estación del año más estresante, según la ciencia

Esta es la estación del año más estresante para el ser humano según la ciencia

Los investigadores han presentado sus hallazgos en la reunión anual de la Sociedad de Fisiología Americana

3 min

Cada estación es completamente distinta. El verano evoca la playa, las vacaciones y un aperitivo bajo el sol. Por su parte, el invierno supone la vuelta a la rutina, el frío y los planes más caseros. Mientras, la primavera viene siempre acompañada de la floración y la llegada del buen tiempo. Sin embargo, una de ellas está marcada por un elemento inesperado: el estrés. Un equipo de investigadores ha revelado qué época del año provoca una mayor ansiedad en el ser humano. La respuesta ha sido sorprendente.

El estrés en su punto álgido

Después de analizar todo tipo de factores y circunstancias, un estudio europeo ha descubierto que el verano es la estación más estresante y angustiosa del año. Una resolución que ha dejado asombrados a los responsables, pues la mayoría de personas esperan con entusiasmo su llegada para poder dejar atrás todas las preocupaciones de la rutina diaria. Los días son más largos, podemos viajar, realizar actividades al aire libre, llegan las vacaciones… ¿Qué es lo que ocurre durante el verano para surtir ese efecto?

Tomando el sol en la playa / CREATIVE COMMONS

Tal y como ha revelado el equipo de la Universidad polaca de Poznan, el motivo no es otro que los niveles de cortisol que se acumulan en nuestro organismo. Se trata de una hormona que se libera en el torrente sanguíneo en situaciones estresantes. Entre sus funciones principales destacan reducir las inflamaciones, mantener estable la cantidad de azúcar en sangre o contribuir al funcionamiento del sistema inmune. Los niveles de cortisol son más altos por la mañana y van disminuyendo a lo largo del día.

Patrón estacional

Hasta aquí todo normal. Sin embargo, los investigadores han descubierto que el cortisol también sigue un patrón estacional que alcanza su punto álgido durante la temporada de verano.

Para llegar a tal conclusión, siguieron a un grupo de estudiantes universitarios durante varios días de invierno y verano. Tras tomar muestras de saliva cada dos horas y rellenar un cuestionario sobre su estilo de vida, hábitos y actividad física, se descubrió que la hormona del estrés está presente en mayor medida durante el verano. El resultado contrario a los meses de invierno, una época mucho más relajada y tranquila.