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Imagen de archivo de una explosión nuclear / PIXABAY

Esta es la distancia a la que habría que estar para sobrevivir a una explosión nuclear

Según un análisis realizado por AsapSCIENCE, dependiendo de los factores del ataque sería más o menos probable sufrir sus consecuencias

3 min

La creciente tensión en la guerra entre Ucrania y Rusia hace que aumente la posibilidad de que se produzca un ataque nuclear. De hecho, Vladimir Putin ya ha amenazado a la población con lanzar bombas nucleares sobre Europa tal y como se hicieron en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki hace casi 80 años.

El temor ante un ataque de dichas magnitudes hace que la población se pregunte a cuántos kilómetros de distancia habría que permanecer para que dicha explosión no nos pueda afectar. Según aseguran los expertos, no hay una forma exacta para estimar el impacto de una bomba atómica, ya que depende de muchos factores.

Circunstancias a tener en cuenta

Entre ellos se encuentra el clima del día que se produzca el ataque, la hora del día a la que se detona, el diseño geográfico de la zona donde se ataca, y si explota en el suelo o en el aire. Sin embargo, según un análisis realizado por AsapSCIENCE se ha determinado una serie de etapas que serían claves para garantizar la supervivencia si se produjera dicho ataque.

Como el 35% de la energía de una explosión nuclear se libera en forma de radiación térmica, lo primero que se notaría sería un destello de luz y una masa de calor. Esa luminosidad sería la causante de la "ceguera repentina", una forma de pérdida de visión temporal que suele permanecer varios minutos.

Ceguera repentina

Este efecto secundario afectaría a las personas que se encontraran en un radio de 21 kilómetros a la redonda, aunque la luz alcanzaría 85 kilómetros. Para las personas que se encontraran más cerca de la explosión, a 8 kilómetros de distancia, podrían sufrir quemaduras de tercer grado, pudiendo llegar a causar la muerte si estas afectan a más del 24% del cuerpo, mientras que hasta los 11 kilómetros se podrían sufrir quemaduras más leves.

Además del calor, la fuerza de una bomba nuclear generaría una onda expansiva que produciría 180 toneladas métricas de fuerza en los primeros 6 kilómetros y la velocidad del viento podría alcanzar los 756 kilómetros hora, pudiendo aplastar objetos y derribar edificios. Los seres humanos pueden sobrevivir a esas presiones, pero los golpes con objetos y edificios podrían ser mortales.