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Vacas cuidadas por los alumnos de la Escuela de Pastores de Cataluña / Annie Spratt en UNSPLASH

La "Universidad" enraizada con lo natural: la Escuela de Pastores de Cataluña

Entre los alumnos de este proyecto educativo cada año se nota la presencia y el interés de más mujeres

Victoria Herrero
7 min

Si la vocación de uno ha sido desde pequeño ser pastor y dedicarse a la ganadería y la crianza de rebaños, ahora es su momento. Es más, existe una institución educativa (una especia de universidad rural) donde hacer realidad ese sueño de dedicarse profesionalmente a lo que le gusta y en pleno contacto con la naturaleza. Una realidad gracias a la Escuela de Pastores de Cataluña.

​Localizada en pleno Pirineo en la provincia de Lleida, en el municipio de Enviny, cada año cerca de una quincena de alumnos/as se preparan concienzudamente para, al acabar sus estudios, dedicarse a la gestión de todo tipo de explotaciones ganaderas (por ejemplo, familiares), así como a elaborar productos artesanos y naturales como es el caso de quesos de la zona.

La filosofía de la escuela

Este proyecto educativo nació con la filosofía de apostar por este modo de vida que se está perdiendo entre las nuevas generaciones que rechazan en ocasiones las exigencias de un trabajo sin horarios ni días de vacaciones, en entornos además en muchos casos despoblados o con pocos habitantes. Además, la Escuela de Pastores de Cataluña promulga un espíritu formativo para dar vida y salida a los productos de kilómetro cero, así como apostar por una economía más sostenible dentro de lo denominado economía circular. 

Dentro de su apartado más pedagógico y formativo, los matriculados en esta especial universidad reciben nueve semanas de teoría (o lo que es lo mismo cerca de 300 horas de clases), así como cuatro meses de prácticas en dos fincas ganaderas de cualquier lugar de la comunidad autónoma. Gracias a este trabajo a pie de campo, nunca mejor dicho, estos alumnos aprenderán todas las herramientas necesarias para trabajar en granjas, cooperativas o explotaciones, así como en todo tipo de proyectos vinculados con la tierra, los animales y el mundo rural. 

Imagen de uno de los alumnos formado en la Escuela de Pastores de Cataluña / ESCOLA DE PASTORS DE CATALUNYA
Imagen de uno de los alumnos formado en la Escuela de Pastores de Cataluña / ESCOLA DE PASTORS DE CATALUNYA

Las asignaturas

Como si de un curso formativo de otra materia se tratase, esta quincena de alumnos recibe clases teóricas de expertos en la materia en cada caso. Así, por ejemplo, durante ese período aprenden conceptos básicos de la ganadería extensiva como pueden ser el manejo y gestión del día a día de una finca rural o bien todo lo relativo a la reproducción, los aspectos sanitarios, la fertilidad y la fertilización en producción ecológica y en el caso de animales. 

Una oportunidad para acercarse, además, a todo lo que sean terapias naturales realizadas a base de plantas y conocer cómo se usan estas en la ganadería a la hora de aplicar en esta tratamientos holísticos en la salud animal. Materias todas ellas que se imparten en esta escuela cuya titulación está homologada por el Departament d’Agricultura, Ramaderia i Pesca (DARP) del gobierno catalán. Por si fuera poco, este proyecto educativo forma parte de la iniciativa de la asociación sociocultural para la dinamización rural de montaña: Rurbans.

Los elegidos

Son 15 los alumnos que cada año pueden entrar en la Escuela de Pastores de Cataluña, pero las solicitudes son muchas más. Concretamente a comienzos de este año presentaron su interés en formar parte de este proyecto educativo hasta medio centenar de personas; por tanto el 70% de las solicitudes se quedan sin poder entrar en dicha escuela. Desde el año 2008 algo más de 200 alumnos se han formado en esta escuela, y de estos unos 186 (algo más de la mitad de ellos) se dedican profesionalmente al sector primario y otro 20% está en proceso de hacerlo.

Pese a estas buenas cifras, desde la escuela ponen de manifiesto que no todo el mundo muestra ese interés por ser pastor o campesino. Es más, recuerdan que hay una carencia de relevo generacional en la mayoría de las explotaciones ganaderas. Los que sí quieren seguir este camino profesional suelen ser, por el perfil de estos estudiantes, jóvenes de entre 26 a 30 años. La mitad suelen ser alumnos que han cursado estudios secundarios y de bachillerato y cerca de un 40% incluso tienen estudios universitarios y ha decidido volver de la ciudad al campo para emprender. 

Cada vez más mujeres

Lo que sí han observado los responsables de la Escuela de Pastores de Cataluña es el aumento de solicitudes entre el sector femenino. Un hecho que deja atrás esa errónea idea de que este es un sector solo apto para hombres. Ahora hay un mayor interés por parte de las mujeres en hacerse pastoras. Es más, en los 12 años que lleva en pie esta institución educativa se han formado 62 pastoras; lo que supone el 30% del total de los estudiantes del ramo. 

Una tendencia que va en aumento entre unos aspirantes que, en un 10% de los casos no tiene ninguna relación familiar con el sector ganadero pese a que más de la mitad provienen de pequeñas localidades y zonas rurales. Solo el 16% de ellos sí se han criado desde pequeños ayudando a sus padres o a sus abuelos en la granja familiar.