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Un teléfono para escuchar uno de los discos sobre el aislamiento / UNSPLASH - NEONBRAND

Cinco discos sobre el aislamiento para escuchar en el confinamiento

Una selección de los mejores álbumes que hablan sobre la soledad social o física y que son muy adecuados para este momento

Juan Antonio Marín
6 min

El estado de alarma que vive España actualmente ha confinado a millones de personas en sus casas. Un aislamiento forzado que ya representaba tema recurrente en muchas obras artísticas de la historia de la humanidad, desde El Conde de Montecristo de Alexandre Dumas hasta El hombre en busca de sentido, de Viktor Frankl. La música, como no podía ser de otra forma, no escapa al influjo de tan poderoso sentimiento.

Así, en el siglo XX y XXI se pueden encontrar obras que pueden relacionarse con esa sensación de agobio y hastío que produce el estar encerrado. Pero, también, con esa liberación de saber que en algún momento la situación cambiará. Así lo vieron estos artistas, que crearon discos atemporales donde el aislamiento está presente, como lo está ahora en la mayoría de las vidas de la gente.

‘Dark Side of the Moon’, de Pink Floyd

La mayor parte de la obra de Pink Floyd versa acerca de la sutil línea que separa al loco del cuerdo y también del aislamiento del hombre frente a la sociedad. Un mensaje que queda más claro, si cabe, en dos de sus grandes obras: Wish you were here y, sobre todo, Dark side of the Moon. En este disco, en concreto, la banda inglesa crea un álbum conceptual que lleva al oyente en un viaje sonoro de cincuenta minutos hacia el lado más complejo de la mente humana.

Una obra imprescindible que supera a su icónica portada y que merece la pena escuchar de principio a fin (y de la que no se puede destacar ninguna canción por encima del resto), deteniéndose en cada una de las múltiples aristas que refleja, como la portada, el interior del disco. Un poderoso canto contra el aislamiento que se produce no solo de manera física, sino, sobre todo, de manera psicológica.

‘OK Computer’, de Radiohead

Uno de los discos cumbres de la década de los noventa es el tercer trabajo de Radiohead. En OK Computer se encuentra un álbum con espíritu conceptual, que nunca llegó a serlo, pero que encierra un sentimiento de aislamiento y alienación muy poderoso en cada una de sus canciones. Una obra cargada de fuerza y ruido en la que se estudia con precisión poética las relaciones entre humanos y máquinas o la forma en la que la sociedad trata a la fuerza productiva.

En concreto, tanto Airbag como Paranoid Android transmiten a la perfección esa sensación de agobio interior, pero quizá sean Fittier Happier (uno de sus cortes más inspirados y certeros) o la celebrada Karma Police las que terminan de apuntalar una selección de temas capaces de transportar al oyente hasta un mundo distópico que quizás, y solo quizás, tenga algo de parecido con el actual.

‘For Emma, Forever Ago’, de Bon Iver

Si se trata de dar rienda suelta a los sentimientos más profundos y crudos del alma humana, pocos discos suenan tan cercanos y directos como el primer trabajo de Bon Iver. En For Emma, Forever Ago, el oyente se traslada a la misma cabaña bajo la nieve en la que su autor, el cantautor estadounidense Justin Vernon, se encerró durante meses para dar a luz a su primera criatura musical.

Un trabajo compuesto entre cuatro pequeñas paredes durante todo un invierno de aislamiento voluntario suena muy parecido a lo que se está viviendo en buena parte del mundo en la actualidad. Un disco que es mucho más que la lacrimógena Skinny Love.

‘El Mal Querer’, de Rosalía

Aunque existen muchos análisis del álbum de la artista catalana que explican su significado como un alzamiento contra la violencia de género, no se puede negar que de El Mal Querer se pueden extraer muchas conclusiones. El propio mensaje brilla con mucha fuerza cuando se refleja en canciones como De aquí no sales, Bagdag o Preso. Un camino de aislamiento por protección que culmina al final del disco, cuando la protagonista consigue romper con todo y salir de esa situación.

Un álbum que encierra un poderoso mensaje y lo mezcla con ritmos y melodías que van del flamenco más jondo hasta el trap más moderno, con una producción cuidada al milímetro y un videoclip por cada canción. Perfecto para volver a darle una escucha (y una mirada) en estos tiempos de aislamiento.