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Un grupo de cerdos, dormidos sobre el suelo / CG

Descubren que los cerdos son capaces de jugar a los videojuegos

Un estudio realizado con cuatro 'gamers' porcinos ha analizado la inteligencia de estos animales y cómo la comprensión afecta a su bienestar

3 min

Un nuevo estudio ha podido demostrar que algunas especies de cerdos son capaces de aprender a jugar a los videojuegos, manipulando un joystick con sus hocicos. Así lo demostraron dos cerdos de Yorkshire llamados Hamlet y Omelette, y dos cerdos Panepinto llamados Ebony e Ivory.

La investigación se centró en saber hasta dónde puede llegar la inteligencia de un animal y cómo la comprensión afecta a su bienestar. Pero los resultados obtenidos gracias a los cuatro cerdos gamers sorprendieron a los propios científicos, demostrando lo listos que pueden llegar a ser los porcinos.

Un resultado sorpendente

El estudio, que ha sido publicado en la revista Frontiers in Psychology, ha revelado que algunas razas de cerdos poseen un notable nivel de flexibilidad mental y de aprendizaje tan elevado como para aprender a jugar a videojuegos con sus hocicos.

Un resultado que ha dejado sorprendidos a los científicos que lo han desarrollado: "Que los cerdos puedan hacer esto en cualquier grado debería hacernos pensar sobre qué más son capaces de aprender". Los cuatro cerdos gamers que participaron en el estudio demostraron cierta comprensión conceptual, a pesar de su destreza limitada, en tareas que normalmente se asignan a primates.

Más inteligentes de lo esperado

Durante la primera fase del experimento, Hamlet, Omelette, Ebony e Ivory fueron entrenados para usar un joystick con sus hocicos frente a un monitor. El objetivo era que movieran un cursor hasta unas paredes a cambio de comida, una tarea que aprendieron a realizar en un tiempo sorprendente. Además, descubrieron que el contacto social influía de forma positiva en su persistencia: cuando la máquina no les premiaba con golosinas, los cerdos continuaban dando respuestas correctas si se les ofrecía estímulos verbales y táctiles.

"No es poca cosa para un animal comprender el concepto de que el comportamiento que está realizando está teniendo un efecto en otros lugares", explica Candace Croney, autora principal de la investigación y profesora de la Universidad de Purdue. Hasta ahora, solo se sabía que los cerdos eran capaces de adquirir varios tipos de aprendizaje, desde seguir simples órdenes de obediencia hasta comportamientos algo más complejos​.