Menú Buscar
Cigarros de tabaco que se fuman por combustión y que, sin dejar de fumar, te pueden matar / PIXABAY

¿Usas esto para dejar de fumar? Cuidado, podría empeorarlo (y matarte igual)

Los cigarrillos electrónicos y los calentadores aumentan el consumo de tabaco y retrasan el momento para decidir abandonar este hábito

30.09.2019 14:18 h.
3 min

¿El vapeador y el tabaco para calentar sirven para dejar de fumar? Esta idea tan extendida defiende que el uso de estos sustitutivos del cigarrillo convencional son más saludables y pueden servir como puente para dejar de fumar a medio y largo plazo, pero es solo un mito.

"El tabaco ata y te mata", como dice la nueva campaña de prevención del Ministerio de Sanidad. Así lo defiende el experto en tabaquismo de la UOC, Antoni Baena, que ha advertido que el vapeador y el tabaco de calentar producen que se retrase el momento para dejar este hábito tan nocivo para la salud. 

¿Qué provocan?

"Los fumadores que consumen en vapeador tienden a hacer consumo dual, con lo que se están metiendo en el cuerpo las sustancias cancerígenas del cigarro y a la vez sustancias nuevas", explica Baena. El especialista de la UOC desconfía también de cómo funciona el llamado tabaco de calentar: "¿Es combustión calentar el tabaco a 300 grados en lugar de a 800? Quizás hacen caladas más profundas y los nocivos calan más hondo". 

El experto en tabaquismo concluye que, en definitiva, sea el formato que sea "continúa siendo tabaco". Además, se muestra inquieto ante los efectos que estos supuestos sustitutivos del tabaco puedan tener sobre la salud de las personas que están consumiéndolos: "No hará falta esperar 50 años para verlos". 

Fármaco financiado

Los productos que están etiquetados para dejar esta adicción tan nociva sí que son efectivos para vencer la enfermedad. Por ello, la sanidad pública ha decidido financiar Champix, un sustitutivo de la nicotina que quita las ansias de fumar durante los primeros tres meses de tratamiento.

Baena explica que "la dosis del medicamento se incrementa durante los primeros siete días, en los que el paciente sigue fumando". Tras ello, durante los tres meses siguientes, este fármaco reduce las ganas y los síntomas derivados del síndrome de abstinencia: "Incluso, si la persona necesita más tiempo, se puede alargar porque es seguro". 

Adicción

El experto de la UOC explica que la adicción a la nicotina es muy potente: "Hay estudios que demuestran que adolescentes que se fumaron su primer cigarro al día siguiente tienen pensamientos de volver a fumar". ¿Por qué? Porque esta sustancia activa unos neurotrasmisores que encienden el circuito del placer y liberan dopamina

De la misma forma, los exfumadores que recaen lo hacen porque vuelven a activar esos circuitos cerebrales relacionados con el placer: "Piensas que lo tienes controlado pero eso es solo temporal, porque la adicción se acaba produciendo de nuevo".