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Camión con enseres personales y electrodomésticos de una mudanza / Theo Dorp en UNSPLASH

Consejos para hacer una mudanza y no morir en el intento

Antes de trasladarse de domicilio una buena idea es hacer una lista previa de todo lo que se va a mover de una casa a otra

Victoria Herrero
6 min

Es escuchar la palabra mudanza y más de uno se echa las manos a la cabeza. Y es que trasladarse de vivienda (previo empaquetado de muebles y enseres personales) en ocasiones trae auténticos quebraderos de cabeza para aquellos que han decidido comprar otra casa, cambiar de domicilio y empezar una nueva vida en otra dirección postal. 

Para que ese cambio hacia este nuevo proyecto vital no acabe mal, nada como tener en cuenta una serie de consejos y recomendaciones para hacer una mudanza de manera organizada y sencilla. Claves para no complicarse en exceso a la hora de hacer y deshacer cajas y cajas. 

Contratar una empresa de mudanzas

Antes de plantearse el cambio de casa, una buena idea puede ser contar con la profesionalidad y la experiencia de una empresa de mudanzas o bien, aventurarse a hacerlo todo por uno mismo sin contar con esta ayuda externa. Si se quiere contratar a esta compañía es importante acordar previamente todo lo relativo al presupuesto, la distancia a la que se deben llevar todas las pertenencias o en qué horario pueden prestar el servicio. 

También es una buena idea saber si cuentan con un servicio de guardamuebles para mantener protegidos y seguros todos esos enseres durante el tiempo que se necesite dejarlos en un lugar hasta que puedan ser desembalados en el nuevo hogar. Y un dato importante: hay que preguntar a la empresa cuál es su política en relación al transporte de objetos especiales como pueden ser plantas, productos peligrosos o químicos e incluso el traslado de animales o mascotas

Cajas de una mudanza guardadas en un servicio de guardamuebles / Michal Balog en UNSPLASH
Cajas de una mudanza guardadas en un servicio de guardamuebles / Michal Balog en UNSPLASH

Una lista previa

Si, por el contrario, no se quiere contar con el servicio de estos profesionales, lo primero de todo es preparar una lista con todo lo que se vaya a llevar. Un buen momento, además, para hacer un repaso de todo lo que se tiene en casa, hacer limpieza y tirar todo aquello que ya no se necesite. Dado que se suelen acumular muchos objetos de un año para otro, una mudanza es ideal para llevar a reciclar (o a la basura) todo aquello que ya no sirve, ya no gusta o ya no tendrá hueco en la nueva vivienda. 

Con todo en mente de lo que se va a llevar, sin contar con muebles, se procede a ir guardando todo en cajas previa clasificación por habitaciones para que luego a la hora de sacarlo o de encontrar alguna cosa sea mucho más sencillo y rápido. En este sentido es importante no sobrecargar las cajas, guardar con cuidado todo lo que sea delicado como cristalería o cuadros, además de etiquetar cada uno de estos embalajes para saber exactamente qué hay en cada caso. 

Aspectos prácticos

En el caso de que la mudanza se haga de forma particular no hay que olvidarse de ciertos aspectos prácticos y burocráticos como, por ejemplo, pedir un permiso especial para dejar aparcado el camión de mudanzas mientras se va descargando todo a la puerta de la nueva casa. Para ello hay que solicitar previamente información al ayuntamiento donde se localice esa vivienda para hacer ese trámite con el que este vehículo podrá estacionarse sin problema. 

Una de las ventajas de reservar los servicios de una empresa de mudanzas tiene que ver con la posibilidad de contar con una ayuda extra a la hora de cargar y mover electrodomésticos y muebles voluminosos como camas o armarios. Además, antes de llevarlos a la nueva dirección es esencial comprobar que entran y pueden subirse por el ascensor (en el caso de que se viva en un piso); de lo contrario, será necesario alquilar un elevador para poder meter todos estos enseres por una de las ventanas o el balcón de casa. 

Para los primeros días

Una mudanza no se resuelve en un día; es más, en ocasiones pasan semanas o meses con alguna que otra caja en mitad del pasillo todavía sin abrir. Sin llegar a este extremo y mientras se van deshaciendo embalajes y ordenando todo (especialmente en el caso de artículos de decoración) es bueno contar con un kit de supervivencia para los primeros días en la nueva casa. 

Esto es, algo de ropa para ese par de días, cosas de aseo personal, medicamentos que puedan ser necesarios en un momento dado, así como algo de comida por si al principio no está la cocina lista y hay que tirar de latas o comida pre cocinada. También es importante tener a mano, para no volverse loco buscando, todo lo relativo a documentación importante como por ejemplo, el contrato de alquiler del nuevo piso o todo lo imprescindible para dar de alta los suministros en el nuevo domicilio.