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Imagen de un ventilador de pie en una casa / Choi Ben en UNSPLASH

Aspectos a tener en cuenta antes de elegir un ventilador para casa (y no pasar calor)

Un elemento imprescindible para recuperar el confort en el hogar cuando suben las temperaturas

Victoria Herrero
6 min

Para algunos, la llegada del verano es una fantástica noticia que coincide con mejores temperaturas, días más largos, más horas de sol y unas merecidas vacaciones. Para otros, sobre todo aquellos que viven en zonas del país donde el calor aprieta con justicia a lo largo de todo el día, un verdadero suplicio para estar cómodo en casa. En este tipo de situaciones, nada como comprarse un ventilador para, al menos disfrutar de una pequeña brisa de aire, mientras se está viendo la televisión o por la noche durmiendo.

Una decisión que, en algunos casos y para no verse desprevenido ante una ola de calor, se toma meses antes del período estival. Eso sí, las prisas no son buenas consejeras e incluso para comprar este aparato de ventilación es bueno contar con una serie de recomendaciones que ayudarán a escoger el modelo ideal

¿Qué tipo de ventilador?

Una vez en la tienda, es fácil volverse loco ante la cantidad de modelos y tipos de ventiladores que existen para uso doméstico. Así pues, es el momento de elegir uno puede decantarse por los que son de pie, más adecuados para estancias más bien grandes y que en los diseños más nuevos incluso se pueden accionar con un mando a distancia, o bien optar por uno más pequeño de mesa si lo que se quiere es algo de frescor cuando se va a dormir (para ponerlo en la mesilla de noche) o mientras se teletrabaja en pleno mes de julio. 

Pero el catálogo es mucho más amplio. Además de los dos anteriores hoy en día se pueden comprar diseños más modernos (incluso ni parecen ventiladores) en forma de torre. Estos tienen como ventaja lo silenciosos que son, además de incorporar en la mayoría de los casos un sistema de filtros que eliminan partículas del aire como es el caso de polvo o polen. Eso sí, su precio es bastante más caro y en algunos casos incluso superan los 500 euros. Y ya si al inquilino no le importa hacer una pequeña instalación en casa, siempre puede elegir uno acoplado al techo

Salón con un ventilador de techo / Helen Shi en UNSPLASH
Salón con un ventilador de techo / Helen Shi en UNSPLASH

Potencia y consumo

Preferencias de ubicación y tamaño aparte, otra serie de cuestiones a tener en cuenta antes de acudir al establecimiento de aparatos del hogar es pararse a pensar en la potencia y el consumo energético asociado a ese ventilador. Eso sí, en el primer caso en ocasiones, los modelos que tienen ya más años o son más básicos resultan algo más ruidosos a medida que esa fuerza se incrementa por lo que lo más adecuado en este tipo de situaciones (sobre todo si se va a colocar en el dormitorio) es comprar uno que tenga modo silencioso para permitir ese descanso. 

En referente al consumo, esencial sobre todo a final de mes y con las subidas de tarifas, es bueno saber que de media un ventilador (de los de toda la vida) tiene asociado un gasto de unos 50w que, traducido en desembolso económico serían aproximadamente 0,075 euros por día, siempre y cuando estuviese en funcionamiento durante unas 10 horas y con una tarifa media de unos 0,15 euros por Kw consumido. Como se puede comprobar, el gasto energético en este caso es muy bajo si se compara, por ejemplo, con un aparato de aire acondicionado

Nivel de velocidad y oscilación

Cuando se habla de velocidad en este tipo de pequeños electrodomésticos se tiene que tener presente que en ocasiones esta va asociada a un mayor ruido, así como a una mayor molestia para los residentes de esa vivienda si esta es exagerada al ser la corriente de aire muy directa. Un buen resfriado o dolor muscular pueden ser las peores consecuencias de estar expuestos de manera continua a ese frío. 

Para evitarlo, nada como decantarse por un sistema que cuente con oscilación y diferentes alturas para ponerlo al gusto y confort de cada uno. Así, por ejemplo, en el caso de ventiladores que se muevan entre los 90º, los 180º o los 350º este giro continuo facilitará que esa sensación de frescor se reparta de igual manera por toda la estancia. Y ya el colmo de la comodidad, que todos estos extras y características técnicas se puedan ajustar sin moverse siquiera del sofá por medio de un mando, con una aplicación digital descargada en el smartphone o hasta con la propia voz.