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Chica se lanza a correr sobre un asfalto mojado por la lluvia / Francesco Gallarotti en UNSPLASH

Los mejores consejos para correr con lluvia

Solo en el caso de que se produzca una tormenta eléctrica sería mejor desistir de hacer ejercicio ese día

Victoria Herrero
6 min

Da lo mismo que haga frío, calor, llueva o se adivine algún que otro copo de nieve. Aquellos que no perdonan su sesión de ejercicio diario y cada mañana salgan a correr, con independencia del tiempo que haga, seguro que agradecen algún que otro consejo para seguir con su rutina de carreras incluso cuando haya lluvia. Algo esencial si por ejemplo se vive en un lugar donde el clima es más bien gris y el agua es protagonista de esas jornadas.  

Por eso y tras vencer esa pereza inicial (en este caso el esfuerzo merecerá si cabe más la pena), nada como tener presente una serie de recomendaciones para correr incluso cuando el suelo está húmedo. Eso sí, es importante saber de antemano que por muchos tips que uno siga, mojarse se va a mojar como es de esperar. 

La ropa adecuada

Si para correr es importante equiparse de arriba a abajo con la ropa adecuada, no solo en lo que atañe a las zapatillas, si ese día amenaza con lluvia mucho más. En este caso es esencial elegir aquellas prendas que en la medida de lo posible puedan proteger el cuerpo del corredor del agua y la humedad; de ahí que se deba elegir ropa impermeable y que, al mismo tiempo, facilite una buena transpiración cuando se está en plena carrera sudando. Prendas que es mejor que sean reflectantes ya que estos días de lluvia la visibilidad es menor. 

En este caso, como complemento de este atuendo, no debe faltar una gorra con visera para evitar que las gotas de agua vayan cayendo sobre la cara y los ojos; con lo incómodo que esto resulta al ir corriendo. También se puede echar mano de unas gafas para proteger la parte de los ojos por este mismo motivo. En cuanto al calzado, es probable que con la humedad colándose por el calcetín puedan aparecer ampollas o rozaduras. Para evitarlo un truco es untar con vaselina la zona de los dedos de los pies o el talón.

Zapatillas sobre un charco cuando se ha salido a correr con lluvia / Dominik Martin en UNSPLASH
Zapatillas sobre un charco cuando se ha salido a correr con lluvia / Dominik Martin en UNSPLASH

Una carrera suave

Lanzarse a la carrera en un día en el que no deja de llover tiene su mérito, pero es mejor en este caso dejar las series más exigentes para otro día. Y es que al estar el suelo mojado y con gran cantidad de charcos, el corredor puede perder en equilibrio en cualquier zancada, así como resbalarse con el agua que pisa. Lo mejor en estos casos es optar por una intensidad más suave y moderada. Además, es conveniente elegir primero el terreno y evitar el barro, el césped o la tierra que pueden llegar a ser más resbaladizos. 

De la misma manera, tampoco es aconsejable hacer muchos kilómetros. Sí es cierto que esa persona llegará mojada a casa tras el ejercicio; pero si esa carrera es demasiado larga, al final se empapará el doble.

Si la situación empeora

Tampoco es necesario obcecarse con hacer ejercicio si uno está en plena tormenta y el agua cae con demasiada fuerza. Por ello, si la cosa se pone fea el consejo más responsable es o bien dar media vuelta e irse a casa (si apenas se está a unos pocos metros), o bien buscar un sitio para refugiarse mientras el temporal amaina. 

En el caso de que el corredor se encuentre en mitad del campo o bajo los árboles, es importante alejarse de ellos si se produce una tormenta eléctrica ya que los rayos suelen caer en los puntos más altos. 

Al terminar

Por mucho que se hayan tenido presentes estos consejos, el corredor se mojará sí o sí. Por ello y para no enfriarse cuando acabe de correr, una buena idea es hacer los estiramientos finales (para evitar lesiones y favorecer una recuperación muscular) ya en casa o bien bajo un sitio donde no llueva. Si se hacen en mitad de la tormenta al final la temperatura del cuerpo irá poco a poco descendiendo ya que se está parado y es muy probable que esa persona puede acabar con un buen catarro o resfriada. Lo mismo para hacer el calentamiento previo. 

Una vez en casa y también para evitar caer enfermos, hay que quitarse la ropa cuanto antes para evitar que el cuerpo se enfríe en exceso e ir directos a la ducha. Este último paso no solo será el merecido premio a la proeza de salir a correr con lluvia, sino que el agua caliente actuará como el mejor remedio para que el cuerpo vaya recuperando su temperatura habitual.