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Perchas en una tienda de ropa / PIXABAY

¿Cómo serán las compras en la tienda del futuro?

Aunque el comercio electrónico ha cambiado la forma de comprar, los clientes no han dejado de visitar los establecimientos físicos para adquirir productos y servicios

06.05.2019 13:05 h.
7 min

La aparición del comercio electrónico ha supuesto un cambio radical en la forma en que las personas adquieren sus productos. Se trata de un modelo de negocio que ha fomentado las compras online gracias a su comodidad, pero que no ha sido capaz de hacer que disminuyan las visitas de los clientes a las tiendas físicas.

Así lo certifican los datos de la consultora PwC, que indican que el porcentaje de personas que acuden a establecimientos físicos en España al menos una vez a la semana ha pasado del 40% al 48% en los últimos cuatro años. Además, según la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) el 96,5% de las compras en en país se siguen haciendo en tiendas.

Probar los productos es clave

“Las personas acuden a los establecimientos porque les gusta probar los productos e interactuar con los vendedores, por lo que está en manos del retailer adaptarse para ofrecerles un servicio que haga su visita inolvidable”, señalan desde la empresa de inteligencia artificial Beabloo, que se imaginado cómo será la experiencia de comprar en las tiendas en el futuro.

Desde la empresa aseguran que en unos años, los "establecimientos automatizados y sin personal" convivirán con locales con un equipo humano disponible, pero no intrusivo. Todo ello sera adaptado, en cada caso, "gracias a la información de la que disponen tras el análisis realizado en la tienda, con el objetivo de mejorar la experiencia de compra de los clientes", destacan.

Así será la entrada en la tienda

Los escaparates son el cartel de bienvenida a las tiendas y su digitalización permite analizar el comportamiento del cliente de manera anónima y respetando la privacidad, gracias a la unión de la inteligencia artificial, las pantallas interactivas y los sensores de visión de la tienda. El escaparate digitalizado tiene una doble función: por una parte, analizar a los clientes y aprender de ellos para mejorar su experiencia de compra desde el principio; por otra parte, comunicarse con ellos de manera personalizada y eficiente, ayudando a mejorar su interacción con la marca.

Clientes en una tienda del futuro / BEABLOO

Clientes en una tienda del futuro / BEABLOO

De esta manera, el escaparate muestra contenidos personalizados y ofrece productos u ofertas en función del cliente que esté delante y en todos los formatos: texto, imagen, sonido, animación, video, códigos QR… “No hay nada como sentir que el escaparate habla de tú a tú con el consumidor, aconsejándole e invitándole a entrar”, detallan los expertos de la compañía.

Recorrido por la tienda

Una vez dentro del establecimiento, la cartelería digital sigue siendo la herramienta clave, ya que, en combinación con un motor de inteligencia artificial, aprende automáticamente de los potenciales compradores y les muestra de manera atractiva y totalmente personalizada los productos que están disponibles en ese momento. Además, las personas buscan interactuar con los productos y el retail del futuro les permitirá hacerlo, por ejemplo, con estanterías que se activan mediante la denominada tecnología Lift & Learn. Cuando el cliente levanta un producto de la estantería, la pantalla situada junto a ella muestra las características de dicho producto. Si a continuación levanta el producto contiguo, aparece en la pantalla una comparativa entre ambos. “Con esta solución interactiva, se facilita la decisión de compra del cliente”.

Las pantallas inteligentes también muestran otros productos que puedan conjuntar con los que los clientes están observando, los mismos productos en otros colores o los más recomendados o más vendidos según el día y la hora. Éstos se seleccionan tras un análisis de las ventas internas e informaciones externas a la empresa, como las condiciones meteorológicas o el tráfico.  Además, esta cartelería digital estará equipada con un asistente virtual que habla y se dirige a los clientes de manera personalizada.

Así será el pago

Una vez el cliente se dirija al mostrador de la tienda del futuro, la presencia de pantallas de cartelería digital disminuye el tiempo de espera percibido gracias a la emisión de contenidos personalizados. A través de ellas se le ofrecerán unos últimos productos que pueden ser de su interés, una breve encuesta de satisfacción, así como la opción de pagar a través de la cartelería y de enviar la compra a casa.

Al abandonar la tienda se dará cuenta de que también ha recibido en la app de su móvil ofertas y cupones descuento de artículos con los que ha estado interactuando a lo largo del recorrido en la tienda, así como contenido personalizado a través de las redes sociales específicas que más utilice. “Facilitar las compras a través de este canal asegura una mejor experiencia de compra de los clientes, así como un aumento de las ventas”, indican los expertos de Beabloo, que concluyen que “la tienda del futuro será un espacio experiencial donde el cliente se encontrará en el centro de la estrategia, convirtiéndose en la clave del proceso de compra. Su recorrido de compra será óptimo y su experiencia a lo largo del proceso será algo fundamental. Pero quizás deberíamos dejar de llamarlas tiendas del futuro porque este tipo de establecimientos ya está aquí”.