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Anuncio para alquilar una vivienda

Cinco cosas que el propietario debe tener en cuenta para alquilar su vivienda con éxito

Aunque a golpe de vista parezca que lo más rentable son los alquileres turísticos, la realidad del mercado no siempre lo confirma

6 min

El verano es la mejor época para alquilar una vivienda. Muchos ciudadanos aprovechan este periodo vacacional para buscar alojamiento en una nueva ciudad o encontrar una vivienda que se ajuste mejor a sus necesidades. No obstante, si un propietario quiere alquilar rápido su inmueble, no todo depende de la fecha en la que se publique el anuncio. Hay otros factores que determinarán las posibilidades de éxito a la hora de poner en el mercado un inmueble. A continuación se repasarán algunos de ellos, principalmente los que son olvidados con frecuencia y pueden llevar al fracaso.

Uno de los errores más habituales de los propietarios es no tener en cuenta el entorno de su inmueble a la hora de fijar el precio. El hecho de tener un entorno desfavorable (vecinos ruidosos, obras en edificios aledaños, etc) indudablemente disminuye en precio de la vivienda. Por esta razón, hay caseros que prefieren reservarse esta información cuando es perjudicial, ya que disminuiría tanto su beneficio como sus posibilidades de alquilar la propiedad. Ocultar esta información es crear un problema en el largo plazo. Al igual que en todos los negocios, la confianza es el elemento más importante. Por ello, quien decide no informar acerca de estos contratiempos, obtendrá grandes beneficios en el corto plazo en detrimento de futuras posibilidades de alquiler, ya que probablemente sus inquilinos finalicen su estancia irritados por esta situación.  

Cálculo del precio de la vivienda

Algunos propietarios sobrevaloran su inmueble por la alta demanda que tiene la zona en la que se encuentra. Esa tentación puede hacer que se tarde demasiado en encontrar inquilino. Lo mejor para calcular el precio es hacer una investigación para comparar la vivienda propia con otras similares de la zona. Aquí es muy importante tener en cuenta el estado de la propiedad, así como también saber cuáles son los servicios ofrecidos que pueden hacer que el precio aumente (aire acondicionado, wifi, servicio de limpieza, etc) o no.

A simple vista puede parecer que el beneficio del alquiler de estancias cortas es más elevado que las ganancias en períodos más prolongados. Esta idea únicamente tiene en cuenta el beneficio total que genera cada uno de estos tipos de alquiler, dejando de lado los gastos que cada uno de ellos implica. En los alquileres turísticos, se deben tener en cuenta los gastos provocados a raíz del cambio constante de inquilino (limpieza, comisiones si se alquila a través de agencia, etc). También se deben tener en cuenta los costes no económicos que eso supone, como el tiempo que debe invertir el propietario en organizar la entrada y salida de inquilinos o la limpieza del apartamento. Si bien los alquileres de media y larga estancia producen un beneficio menor para el propietario, hay que tener en cuenta que algunos de los costes anteriormente mencionados serían sensiblemente menores o inexistentes. A esto se le suma la relación de confianza que se genera entre el propietario y el inquilino en estos casos, hecho que difícilmente suceda cuando se trata de alquileres turísticos.

Exigencia de depósitos

Lo que para los propietarios suele ser un elemento generador de tranquilidad, muchas veces termina siendo la razón de su fracaso. En los alquileres de medio y largo plazo, solicitar una fianza de un mes y alguna prueba de solvencia son requisitos habituales y necesarios. Sin embargo, hay dueños que deciden ir más allá y pedir dos o más meses de depósito, así como también nóminas de tres meses o más. Los propietarios deben tener en cuenta que existen algunos tipos de inquilinos que a pesar de no contar con esa documentación, tienen iguales o mejores posibilidades de pago que otras personas que sí la tienen. Un claro ejemplo de esto son los estudiantes, quienes a pesar de que no suelen trabajar, pueden contar con becas o ayudas familiares. Basar la elección de un inquilino únicamente en función de la documentación puede ser un error importante. 

Habitualmente los propietarios creen que la comisión que cobran las agencias es demasiado elevada para el servicio que brindan. Muchos de ellos prefieren alquilar la vivienda por su propia cuenta, ya que temen la pérdida de un posible inquilino debido a los costes que genera trabajar con un intermediario. Sin embargo, en muchos casos elegir una buena agencia o un portal online permite alquilar la vivienda con más rapidez y seguridad. A esto se le suma todo el trabajo que se ahorra el propietario en términos de publicar el anuncio, mostrar el piso cada vez que aparezca algún interesado, y también estar al tanto de la parte legal, que en la mayoría de los casos desconoce.