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La barra de un bar, donde se podría celebrar una fiesta privada en Barcelona / Free-Photos EN PIXABAY

Dónde celebrar una fiesta privada en Barcelona

La capital catalana ofrece multitud de opciones diferentes para organizar eventos, desde un grupo de amigos hasta cientos de personas

Noelia Hontoria
5 min

Ya sea un cumpleaños, una celebración de empresa, un baby shower, una reunión de antiguos alumnos... Hay muchos motivos para buscar dónde celebrar una fiesta privada en Barcelona. Lo importante, para ahorrar tiempo y esfuerzo, es tener claros los requisitos básicos de la celebración para hallar el lugar idóneo. Además, también hay que tener en cuenta que es una alternativa no siempre económica, especialmente si el coste lo va a asumir una sola persona.

Las ventajas que aportan celebrar un evento en un local donde se organicen fiestas privadas pasan, principalmente, por el lado de la privacidad y la personalización. Al disponer de un espacio exclusivo para el grupo al que va enfocada la fiesta, se pueden hacer iniciativas que, a priori, en locales públicos no sería posible, además de adaptar el espacio a los requisitos de los organizadores. En Barcelona existen muchos lugares donde celebrar una fiesta privada, para diferentes tamaños de grupos, temáticas y presupuestos.

A tener en cuenta

Antes de comenzar la búsqueda, el organizador u organizadores deberían realizar un checklist u hoja de comprobación con los diferentes apartados que hay que tener en cuenta a la hora de elegir local para, así, filtrar mejor los resultados y no perder tiempo visitando espacios que no se van a adaptar a sus necesidades. Algunas de las cuestiones que hay que tener en cuenta para saber el tipo de espacio que se necesita incluyen el número de asistentes, la zona de la ciudad deseada, si se necesita comida, el presupuesto máximo y si se busca alguna característica especial, que sea al aire libre o que disponga de zona infantil, por ejemplo.

Una vez hecha esta búsqueda, se pueden valorar también aspectos como la forma de pago, si se financia antes o después de la celebración del evento, la política de cancelación y otras condiciones que, si bien a priori no parecen tan importantes como el propio espacio en sí, pueden ser determinantes a la hora de elegir uno u otro local.

Un bar / Pexels EN PIXABAY
Un bar repleto de bebidas / PIXABAY

Espacios compartidos

Para ahorrar costes y en el caso de fiestas pequeñas, puede ser interesante la opción de reservar un espacio, que será exclusivo para los asistentes al evento, dentro de un local más grande, que seguirá abierto y operativo al margen de esta fiesta. Por ejemplo, IceBarcelona ofrece diferentes espacios según el tamaño de la fiesta. Se puede reservar un pequeño apartado para menos de 30 personas, el Ice Bar para 80 personas o el bar y la terraza para 250 personas. Da la opción de contratar comida, bebida, DJ, espectáculos y más, para poder personalizar bien la fiesta.

En el tema de espacios compartidos, lugares como Alfa Bar ofrecen otra alternativa. No se reserva un espacio concreto, si no que se cierra todo el local para esta fiesta, hasta una hora determinada. Después, se abre al público y conviven ambos ambientes sin distinción. Alfa Bar ofrece esta opción para grupos entre 20 y 100 personas y tiene un horario establecido: de domingo a miércoles de 00.00 a 2.30 horas y viernes y sábado de 20.30 a 23.00 horas. Permite contratar catering y espectáculos musicales.

Espacios privados

Otra opción para celebrar una fiesta privada en Barcelona es optar directamente un espacio completo, sin que se crucen por el camino otras personas ajenas a la fiesta. Por ejemplo, para quienes busquen un lugar donde tomar unas copas y bailar, en Leounge Club ofrecen el aforo completo, con capacidad hasta 90 personas, durante toda la noche. El local queda cerrado solo para el grupo y se puede decorar, escoger el tipo de música, etc. Los fines de semana abre hasta las tres de la mañana.

Otra opción diferente, para otro tipo de fiesta privada, la aporta Swing Maniacs. Cuentan con siete salas que se pueden alquilar para eventos privados y puede ofrecer hasta 245 metros cuadrados. Este tipo de salas cuentan con proyectores, mesas, sillas, micrófonos… por lo que puede ser un buen lugar para un tipo de reunión más tranquila y adaptada a otro tipo de público que no solo busque copas y música.