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Setas creciendo en el bosque / UNSPLASH

¿Sabes dónde crecen las mejores setas de Cataluña?

El macizo de Montseny o la comarca del Ripollès como algunas de las opciones para recolectar níscalos y rossinyols, entre otras muchas especies

Juan Antonio Marín
3 min

Ya ha entrado oficialmente el otoño y el mes de octubre es en el que se suele iniciar la búsqueda de setas por los principales bosques de la comunidad catalana. Solo o acompañado, la gente comienza a visitar zonas propensas al crecimiento de estas especies de hongos donde haya verdaderas posibilidades de recolectar. La principal razón de recoger setas no se debe solo a la gastronomía, sino también a la propia experiencia en la naturaleza.

Numerosos platos de Cataluña integran, entre sus ingredientes, este alimento que crece gracias a la humedad de los árboles. Las setas también se pueden cocinar de manera independiente sin necesidad del acompañamiento de algún otro alimento. Aunque la nomenclatura de las especies suele estar en latín, muchas de ellas reciben títulos diferentes según la provincia y la comarca en la que se encuentren.

Alrededor de Barcelona

A parte de su relación con la cocina, salir a buscar setas constituye una actividad de ocio y entretenimiento para un gran número de personas. En la mayoría de las ocasiones se recomienda que la expedición para la recolecta sea llevada a cabo acompañados por alguien con conocimientos acerca de las diferentes especies que se pueden encontrar.

La sierra de Collserolla, muy próxima a localidades como Cerdanyola o San Cugat del Vallés, se postula como una de las opciones más interesantes a la hora de recoger bolets. Otra de las opciones, cercana a la capital catalana, es el macizo de Montsuy. En este entorno crecen los llamados rossinyols. El valle de Tordera o los bosques de Gualba o Villaldrau forman parte de los entornos ideales para localizar esta especie.

Un territorio micológico

El acceso a estos bosques se puede realizar por medio de transporte público a las localidades más cercanas. Si se posee un coche, las opciones se pueden ampliar fuera de la provincia de Barcelona.

El Ripollès es una de las comarcas preferidas entre aquellos aficionados a buscar setas. El clima de la zona favorece el nacimiento de diversas especies, siendo una de las más comunes los conocidos ceps. Algunas zonas cercanas a los Pirineos, como la Vall d’Aran, pueden ser otra de las opciones más sugerentes para realizar esta práctica.