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Mujer enferma en vacaciones / PIXABAY

Caer enfermo durante las vacaciones, la peor de las pesadillas

Si quieres disfrutar al máximo de tus días libres, sigue al pie de la letra estos consejos para evitar ponerte malo

5 min

Después de estar todo el año pensando en las vacaciones, una de las peores cosas que te puede pasar es caer enfermo durante tu viaje. Es una desgracia mayor que encontrarte con que el hotel no es igual que en las fotos, que la comida es de baja calidad e incluso que haga mal tiempo. Y es que no poder salir de la habitación por haberse puesto malo mientras el resto de tu familia disfruta del sol, de la playa o de las excursiones es la peor de las pesadillas del verano.

Para que no ocurra algo parecido, el buscador Jestcost ha recopilado una serie de consejos para que los viajeros no caigan enfermos durante sus vacaciones y que, de esta forma, puedan disfrutarlas al máximo.

  1. Vacunas: Antes de viajar fuera de España es recomendable visitar al médico para informarle del destino, la duración y el tipo de actividades que se van a realizar durante el viaje. Así nos podrá aconsejar sobre qué tipo de vacunas o medicinas deberemos tomar.
  2. Mosquitos: Las picaduras de mosquitos no sólo son molestas e incómodas, según el país donde estemos también pueden acarrear graves enfermedades como la fiebre amarilla o el dengue, por lo que lo mejor es prevenir. Hay muchas maneras de protegerse de los mosquitos, como usar repelentes cutáneos, ya sean sintéticos (DEET y Picaridina) o naturales (aceite de soja), o mosquiteras.
  3. Sol: Piel roja y sensible al tacto, ampollas o reacciones severas como fiebre, escalofríos, náuseas o erupción cutánea e incluso golpes de calor. Todo esto puede producir el sol si nos descuidamos y no nos protegemos adecuadamente. Ponerse a la sombra, utilizar gafas de sol, prendas de vestir adecuadas, sombreros y gorras son la mejor protección. Además, es necesario aplicar crema con un filtro solar adecuado en las partes del cuerpo que queden al descubierto y evitar la exposición solar en las horas centrales del día o durante muchas horas seguidas.
  4. Vajillas y cubiertos sucios: Si estamos en un restaurante y vemos un plato, cubiertos, copas o vasos sucios, nunca hay que dudar ni tener miedo a pedir otros limpios. Es mejor prevenir que lamentar. Del mismo modo, si estamos en un apartamento no conviene dejar la vajilla en el fregadero sin limpiar durante mucho tiempo y sobre todo cambiar o limpiar frecuentemente la esponja o el estropajo con el que lavamos los platos, ya que es una de las mayores fuentes de bacterias de toda la casa.
  5. Agua: La norma dice que necesitamos beber entre dos y tres litros de agua por día, pero cuando se está relajado tomando el sol en la playa o realizando excursiones de varias horas puede ser fácil olvidar mantenerse hidratado. Y es que en verano, con el aumento de la temperatura, perdemos mayor cantidad de líquidos corporales y es necesario reponerlos con mayor frecuencia. Por otro lado, si tenemos dudas de si en el país o en la ciudad en la que estamos es recomendable beber el agua del grifo mucho mejor es tomar agua mineral embotellada y lavar con esta agua frutas y verduras, ya que el agua contaminada puede producir diarrea, disentería, cólera, paludismo y muchas otras enfermedades. Y atención a los hielos, que tienen el mismo problema.
  6. Alimentación: Si no somos cuidadosos con lo que comemos podemos acabar con una intoxicación alimentaria o gastroenteritis con vómitos, diarrea, dolor abdominal y fiebre que nos confine a las cuatro paredes de nuestro hotel. Por ello, siempre es conveniente limpiar bien los utensilios y adquirir alimentos de buena calidad. Cuando vayamos a comer fuera conviene elegir adecuadamente el restaurante, evitar comidas que puedan entrañar riesgos y pasar de las comidas callejeras cocinadas sin ningún tipo de control sanitario.