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Representación de un agujero negro en el universo / NASA

Descubren 83 agujeros negros supermasivos en el universo primitivo

Los científicos investigan la etapa más temprana del espacio infinito mediante los cuásares, la luz emitida por la materia cuando es absorvida en grandes cantidades por estos agujeros

Carlos Aguado
3 min

El espacio exterior guarda muchos misterios y prácticamente todo lo que se piensa sobre él está sostenido sobre hipótesis que difícilmente podrán ser probadas en algún momento cercano. Con los telescopios, los científicos observan cualquier resquicio que les pueda servir para conocer más sobre lo que hay ahí fuera, aunque ocurriese hace millones de años a distancias imposibles para el ser humano.

Uno de los últimos descubrimientos hallados tiene que ver con el universo primitivo, una etapa temprana de la formación del todo que, según los últimos estudios, contó con una gran cantidad de agujeros negros supermasivos. 

Al pasado por los cuásares

El descubrimiento se ha realizado a través del telescopio japonés Subaru, instalado en Hawái (Estados Unidos), desde donde han localizado 83 agujeros negros supermasivos. Este hallazgo revela que los agujeros negros supermasivos, elementos poco comunes dentro del espacio, tuvieron una gran importancia en las primeras etapas de creación del universo.

Para descubrir esta información, los científicos investigan los cuásares, potentes destellos de luz que se producen cuando una gran cantidad de materia es absorbida por un agujero negro supermasivo. Aunque no hay un consenso claro sobre los orígenes de los cuásares, el conocimiento de los mismos ha avanzado muy rápidamente y se relacionan con las galaxias activas, aquellas cuya radiación electromagnética no procede de estrellas, polvo o gas estelar, componentes usuales de las galaxias. 

¿Qué es el universo primitivo?

El universo primitivo es el nombre que se da a las primeras etapas de creación del universo tras el big bang, la gran explosión que se toma como punto de partida de la creación del infinito. Desde entonces, el universo está en constante expansión, pero su centro sigue manteniendo información sobre los primeros segundos tras la explosión. Allí existen decenas de agujeros negros supermasivos que, a su vez --según las teorías--, son los causantes del giro en espiral de las galaxias. Es decir, en el centro de las galaxias habría agujeros negros supermasivos.

El universo primitivo se lleva estudiando desde que se descubrió la radiación cósmica y se trató de averiguar el origen de los elementos químicos. Aunque el descubrimiento sobre los 83 agujeros negros supermasivos no tenga un impacto directo en la actualidad, sí que ayudará a los científicos a comprender las primeras fases de la creación del universo, así como sobre la creación de estos desconocidos capaces de destruir estrellas millones de veces más grandes que el Sol.