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Adrià, trabajador de Tapazia /CD

Abre en Barcelona el primer restaurante que emplea personal con discapacidad en sala

Tapazia tiene dos objetivos claros: hacer tortillas de patatas y poner su granito de arena por un mundo más justo

5 min

De ellos dicen que "son los ángeles de Gracia". Victoria Martínez, “Vicky para amigos y enemigos”, y su socio, el chef israelí Liad Finkelstein, se han convertido en los primeros restauradores barceloneses en emplear en sala a personal con discapacidad o en riesgo de exclusión social y laboral. Su andadura arranca en octubre de 2019 al frente de Tapazia con dos objetivos claros: hacer tortillas de patatas y poner su granito de arena por un mundo más justo. 

Están desapareciendo los bares de toda la vida, aunque sí que lo nuestro es algo más sofisticado”, confiesa la propietaria del negocio, sito en el número 18 de la calle del Topazi, de la Ciudad Condal, al ser preguntada por los motivos que les llevaron a embarcarse en el mundo de la restauración. Sin embargo, Martínez lamenta que a pesar de que las empresas de más de 50 trabajadores están obligadas a tener empleados con necesidades diferentes, es muy difícil verles de cara al público: “Son personas validas que deben tener muchísima más visibilidad".

De cara al público

De hecho, cuando se cumplen dos años desde que su tortillería abriera puertas, su equipo todavía cuenta con Adrià, el primer trabajador con Síndrome de Down que formó parte de la plantilla, pero que luego se marchó para seguir formándose a nivel profesional. 

“Nosotros acabábamos de empezar, teníamos tiempo de enseñarles, que se sintieran cómodos, que perdieran la vergüenza”, revela acerca de esos primeros días. Ahora, meses más tarde, y ya sin la compañía de un tutor, el joven ha regresado para cursar con ellos las prácticas de su titulación. “Tenerle es una alegría”, asegura.

Parte del equipo de Tapazia /CD
Parte del equipo de Tapazia /CD

El papel de la Fundación Catalana del Síndrome de Down y Barcelona Activa 

Aunque su jornada laboral es más corta, de aproximadamente cuatro o cinco horas, sus funciones en el establecimiento son las de cualquier camarero, añade. Sobre cómo tramitaron su incorporación cuentan que lo realizaron a través de la Fundación Catalana del Síndrome de Down, una entidad sin ánimo de lucro que les ayudó también hasta en otras dos ocasiones para gestionar la incorporación de otros dos empleados.

Hoy, el equipo de Tapazia lo completan dos personas más en riesgo de exclusión social: un hombre y una mujer, mayores de 50 años, primero en erte, y luego en paro que se incorporaron gracias al programa Barcelona Activa. De ambos, destacan que se trata de antiguos trabajadores del sector, con energía, conocimiento y experiencia. Algo que, a ellos, como principiantes, les falta.

El azote de la pandemia y el servicio 'delivery'

Si bien, la pandemia también tocó de lleno a Victoria y a Liad. Han vivido las consecuencias de sufrir un cierre forzoso con un negocio reciente, sin ejercicio anterior, que apenas pudo recibir ayudas y que tuvo que tirar de los ahorros e ingenio para salir a flote: fue entonces cuando decidieron darle una vuelta al concepto tradicional de tortilla.

Se estrenaron en el mundo del delivery con las tortiguesas, o lo que es lo mismo, tortillas de patatas en formato de hamburguesa que se sirven a domicilio. Sobre el debate que divide a España, la tortilla de patatas con cebolla o sin, Martínez aclara que no se casa con nadie: "Aquí cada cliente decide".

Tortiguesa /CD
Tortiguesa /CD