Los catalanes no sólo tienen un idioma propio además del castellano, sino que usan ciertas muletillas o palabras en español que sorprenden a algunos. Es el caso de ese vicio, por llamarlo de alguna manera, de no decir gracias.

No se trata de un gesto de mala educación, son gente agradecida, pero muchas veces en vez de hacerlo con esta palabra usan merci, pronunciado, e incluso a veces escrito, mersi. ¿Pero por qué lo hacen?

¿Oficial?

Hay muchas teorías. Las más maliciosas dirán que para hacerse los interesantes. Lo cierto es que es una manera muy común de mostrar lo agradecido que hay uno. El debate está en la procedencia de esta palabra.

El Diccionari de l’Institut d’Estudis Catalans (DIEC) todavía no acepta la palabra, entonces, cuesta tener una idea clara sobre la etimología de este vocablo. Las teorías más extendidas son dos.

De dónde viene 

Por un lado, están los que sostienen que es una manera afrancesada y adaptada del francés. Los galos dicen merci y, por influencia y proximidad, se hubiera extendido por Cataluña.

Otra versión es que viene de algo también muy extendido. Hace siglos que los catalanes vienen agradeciendo a los suyos con un moltes mercès. Para abreviar se quedó en mercès, y, de allí a merci va un paso.

Cómo usarlo y escribirlo 

En cualquier caso, esto de utilizar el mercès o el merci, puede venir del latín. Los antiguos romanos llamaban mercès al pago o recompensa por algo. De allí vendría tanto merci como mercès.

Sobre cuándo se usa y cómo se escribe, todo es más claro. Se usa igual que el gracias español y, por mucho que insistan en escribirlo de dos formas, sólo hay una. Merci y no mersi. Claro que los más puristas pueden alegar que eso es lo que dice el portal de dudas lingüísticas de la Generalitat, no el diccionario, como ya se dijo.