Para que una reunión con amigos sea un éxito no hace falta mucho. Una buena conversación y ganas de pasarlo bien son suficientes para pasar un rato agradable. Pero, siendo sinceros, la comida y la bebida también son parte importante en las quedadas con amigos. Una copa de vino y algo de comer rico siempre ayudan. No hace falta preparar grandes menús, de hecho, en las reuniones en casas de amigos lo que suele funcionar muy bien es el picoteo. Una buena ayuda la ofrecen ciertos pequeños electrodomésticos muy curiosos y útiles.

Por ejemplo, una fondue con un poco de queso, una piedra para preparar carne directamente sobre la mesa y al gusto de cada uno o una barbacoa portátil para colocarla en cualquier lugar y no echar de menos tener más espacio son algunos de los electrodomésticos que ocupan poco espacio, se pueden usar o guardar según se necesite utilizarlos y dan lugar a cenas o comidas muy divertidas, deliciosas e ideal para grupos pequeños de amigos o de familiares que quieran comer algo diferente a las clásicas pizzas.

Fondue

Directamente desde Suiza se ha importado la cultura de preparar una fondue de queso cuando llega visita a casa. ¿Lo mejor? No hay que cocinar, no se mancha nada, es nutritivo y saciante y se prepara en un momento. Consiste en un pequeño recipiente en el que se añade el queso rallado o en trocitos (se recomienda unos 200 gramos por persona), de una sola variedad o de distintas para jugar con los sabores, y mediante unos finos palos a modo de brochetas se pueden mojar otros ingredientes en crudo.

Fondue, uno de los pequeños electrodomésticos para fundir queso / Annca EN PIXABAY

También se puede mojar pan, verduras a tiras… En la variedad está el gusto y con un platito con diferentes ingredientes es suficiente para que las visitas salgan más que satisfechas con esta elaboración. El precio medio de estos pequeños electrodomésticos es de unos 30-60 euros, según las características que se busquen y el tamaño (hay para dos o para todo un regimiento que vaya a comer a casa). También se puede utilizar para fundir otros alimentos, más allá del queso, como chocolate.

 

Piedra para carne

Hay restaurantes especializados en esto y ahora también se puede disfrutar en casa. Se puede comprar una piedra grande para colocar en el centro de la mesa y que todos los comensales preparen su comida a la vez o en formato individual (que viste más la mesa y que permite ensuciar solo lo que de verdad se vaya a utilizar) para que cada uno lo prepare en su propio espacio. Aunque hay de varios tipos, las mejores son las piedras volcánicas. Se colocan muy calientes o con un quemador y sobre ellas se pone la carne, el pescado, las verduras…

Lo más habitual es coger un modelo que incluya quemador en la parte inferior, para que mantengan bien el calor todo el tiempo que dure la cena. El precio ronda los 60-100 euros y, como ya se ha comentado, se puede comprar en formato individual o familiar. Lo mejor es la versatilidad que da, ya que cada uno puede comer cosas diferentes, independientemente de lo que coma el resto. Además, al prepararse directamente sobre la mesa, se convierte en una especie de ritual muy entretenido.

Barbacoa portátil

Muchas personas sueñan con tener un chalet con piscina y un jardín grande donde colocar una barbacoa para celebrar grandes reuniones con familiares y amigos. Sin embargo, pocos son los afortunados que pueden disfrutar de esto. Para el resto de los mortales, existen barbacoas portátiles pequeñas que se pueden colocar directamente sobre la mesa o la encimera para preparar las carnes, verduritas… Hay que tener en cuenta que el lugar tiene que estar bien ventilado para recoger el humo, por lo demás, solo queda disfrutar.

Las reuniones de amigos en torno a una barbacoa siempre son un éxito y gracias a estos pequeños electrodomésticos no hay que renunciar a ellas, incluso si se vive en un piso. Su precio ronda los 20-40 euros, por lo que son una buena opción como regalo o como auto capricho para no tener excusa para no invitar a los amigos a comer a casa.