Ahora que el calendario está en rojo marcando la cuenta atrás de los días que faltan para llegada de Halloween, florecen las calabazas y las publicaciones relacionadas con la versión americanizada de la fiesta de todos los Santos. Una excusa más para disfrutar de una fiesta temática, disfrazarse y comer golosinas sin ninguna clase de remordimientos.

Por eso es en estos días cuando toca hablar de los lugares más aterradores del mundo. Pero no hace falta irse muy lejos para descubrir uno de esos lugares que basta con echarles un vistazo rápido para que ericen el vello de todo el cuerpo. Sirva de ejemplo La Mussara, el pueblo abandonado más aterrador de toda Cataluña.

Éxodo rural

De antemano, el nombre de este pueblo perteneciente al municipio de Vilaplana, en plena comarca del Baix Camp, en Tarragona, no inspira grandes temores. La Mussara, un nombre que al pronunciarlo suena de forma hasta poética. Pero La Mussara hace tiempo que dejó de ser una población al uso, con sus gentes, sus comercios, su actividad diaria…

Ahora es una aldea fantasma, un lugar llamado al olvido en el que brota, cómo no, toda clase de historias y leyendas. Todas parten de un hecho real: La Mussara es una muestra más del éxodo rural. Al parecer, en el año 1950, una epidemia de filoxera en los cultivos de vid, junto con una fuerte sequía y la falta de oportunidades económicas en el lugar, propiciaron que se quedase vacío.

Psicofonías

Fue el momento del comienzo de una nueva historia para La Mussara: el de convertirse en el pueblo abandonado más aterrador de toda Cataluña. Lo normal dado que lo que antes era un pueblo ahora es una ruina, llena de rincones dados al misterio y fuente de sucesos paranormales.

Al menos eso dicen los que pasean, caminan o, directamente, lo visitan. Desde el profundo manto de niebla que cubre La Mussara hasta las psicofonías que en él se producen y que se acentúan en el eco del bosque que lo rodea. Un lugar enigmático en el corazón mismo de Cataluña.